Cambios para poder cambiar

Cuando platicas con la gente de suministro sobre la necesidad de cambiar generalmente terminas concluyendo que «No hay tiempo» para el cambio.

Estamos conscientes de la necesidad de utilizar «tecnología de información» para poder liberar el tiempo del comprador y tomar mejores decisiones, pero nuevamente nos enfrentamos al dilema. ¿A qué hora quieres que haga esto, si tengo muchos problemas que atender todos los días?

Mi experiencia demuestra que una vez que los usuarios se dan cuenta del valor que suministros puede generar para ellos, tratan de incluirlos en muchos de sus procesos de planeación y toma de decisiones operativas, logrando con esto, incrementar la crisis con relación a la falta de tiempo.

Parece entonces que suministros está condenado a ser un área operativa con enfoque reactivo y que la planeación y la estrategia nunca serán la norma sino la excepción, a menos que los profesionales en suministro decidan poner fin a esto y asuman el reto de «cambiar para poder cambiar».

Existen varias versiones en relación al tiempo que se necesita para poder deshacerse de un mal hábito, los optimistas hablan de 21 días, mientras que los menos optimistas dicen que 66 días, obviamente los muy pesimistas dirían que esto «nunca» se puede lograr. Independientemente del número mágico, es un hecho que el cambio se hace «un día a la vez» y hoy es un buen día para iniciarlo.

Mi enfoque básico para lograr hacer «cambios para poder cambiar» se fundamenta en un ciclo de cinco pasos basado en algunas ideas de administración del tiempo:

1. Define tus objetivos: Aclara de qué forma contribuirás a mejorar el «valor y la innovación» generada por tu empresa, esto es esencial para lograr enfocarte en lo importante y evitar el «placer» que da resolver lo urgente.

2. Analiza el uso actual de tu tiempo: Identifica como usas el tiempo de trabajo, separando lo que genera valor e innovación del resto. Define qué es lo que más te distrae del punto uno.

3. Prioriza: Identifica las tareas que tú y solo tú puedes hacer, y en cuales debes concentrar tu trabajo en corto y mediano plazo. Debes crear un plan general de en qué te irás concentrando en cada ciclo de mejora.

4. Delega: Liberate de todo aquello que no haga que generes valor y pueda y deba ser hecho por otros, ya sea otra área, usuario o proveedor y, en muy pocos casos… Tu jefe inmediato. No quieras lograr todo en un solo golpe, debes enfocarte primero en lo que inviertes más tiempo, recuerda que dejar un mal hábito requiere de esfuerzo.

5. Monitorea: Este es el punto clave del proceso, los resultados deben ser contundentes para que tanto tú como la organización general estén convencidos que se están haciendo los cambios correctos y que vale la pena enfocarse en ello.

No debemos olvidar que esos cambios deben ser soportados al menos por la dirección del área de suministros y de preferencia por la alta dirección. El apoyo no solo debe ser moral ya que en algunos casos se requerirá de personal temporal para poner orden en algunas tareas.

Es conveniente que el primero que demuestre el compromiso con el cambio sea el director del área, lo que le permitirá tiempo para definir las estrategias y apoyar a su equipo de trabajo en la implementación de los cinco pasos aquí mencionados.

Si deseas darnos algún comentario acerca de este artículo, lo aceptamos con gusto. Si tienes alguna necesidad de investigación o análisis relacionados con casos de estudio sobre alguna práctica o solución tecnológica; o bien, sobre tendencias de la función de compra y el mercado de soluciones escríbenos a estudios@spendmatters.com y con mucho gusto te asesoramos.

Discuss this:

Your email address will not be published. Required fields are marked *