¿Cuánto pesa el aire?

Las empresas de paquetería más importantes anunciaron un cambio en el sistema de determinación de precios de paquetes “pequeños” a partir del 2015, al pasar de tarifas basadas en peso únicamente, a considerar el “peso dimensional” (dim). Si bien el concepto no es nuevo en el medio logístico internacional, —ya que se viene utilizando en embarques aéreos o paquetes de más de tres pies cúbicos—, si puede ser algo desconocido para algunos compradores.

El peso dimensional es un concepto que convierte las dimensiones de un empaque en una medida de peso. Por ejemplo, un empaque que pesa 4 libras pero que viene en una caja de 12” x 12” x 6” tendría un peso de 5.2 libras aplicando la fórmula de (base x alto x profundo) / 166.

Siguiendo con el ejemplo anterior, las 5.2 libras serían redondeadas de acuerdo a la política de cada empresa a 5 ó 6 libras; como en este caso el peso dimensional es mayor que el peso estándar, 4 libras; el cobro se hace sobre el peso más alto. El factor de conversión del volumen al peso dimensional, tiene diferentes valores para diferentes zonas geográficas o tipos de transporte.

Las razones que dan pie a este cambio, tienen diferentes orígenes. Por un lado está el económico, los transportes generalmente se llenan muy por debajo del peso máximo que pueden cargar ya que los empaques llevan demasiado “aire”. Por otro lado está el ecológico, si el transporte lleva menos carga se hacen más viajes y se contamina más, además de que se gasta más en producción y reciclado del material de empaque. Un tercero es que el crecimiento de comercio electrónico que ha generado una sobredemanda de entregas de bajo valor y peso que debe ser atendido de forma rentable.

El objetivo final del “peso dimensional” es castigar a los clientes que embarcan con baja densidad. Ahora, ¿Qué impacto e implicaciones tiene este cambio para los compradores?

El primero es como usuarios. Se pude esperar aumentos del rango del 35% en la entrega, esto incrementará el costo total de una compra y puede requerir una evaluación de la fuente de suministro o un trabajo coordinado con el proveedor para eficientar el empaque. El otro impacto es como comprador de empaques. Las empresas deberán trabajar con sus proveedores para rediseñar empaques enfocados en maximizar la densidad lo que debe llevar a revisar los actuales criterios de estandarización.

Las empresas deben tener una evaluación formal de estos impactos y actuar de forma proactiva para disminuir el impacto económico.

Discuss this:

Your email address will not be published. Required fields are marked *