Derechos humanos en cadenas de suministro

Conocer el estado de los derechos humanos de nuestra organización y nuestros socios de cadena no es todavía una obligación legal, pero es algo que moralmente debemos atender y para lo cual existen diversos documentos públicos que nos pueden orientar y facilitar el proceso.

La organización Human Rights Watch, publicó en 2016 un documento llamado “Human Rights in Supply Chains” que debería ser conocido, difundido y utilizado por la mayoría de las organizaciones ya que todas pertenecen a por lo menos una cadena de suministro.

En una economía global, las cadenas son complejas y se encuentran dispersas en diferentes países cada uno regido por sus propias leyes, regulaciones y prácticas de derechos humanos. De acuerdo a la organización internacional del trabajo, más de 450  millones de personas  se desempeñan en tareas asociadas con cadena de suministro. Si bien las cadenas ofrecen importantes oportunidades para el desarrollo económico y social, también son un riesgo para los derechos humanos en aquellas organizaciones que nos han sabido adminístralos con eficiencia.

Las normas internacionales, como los principios de las naciones unidas sobre negocios y derechos humanos, reconocen que las compañías deben hacer “due diligences” sobre los derechos humanos de su socios de cadena para asegurar que estas organizaciones los respetan. Desafortunadamnte estos principios son solo una referencia, no son una obligación legal y corresponde a la voluntad de las organizaciones el asumirlas.

Existe la firme intención de construir un marco legal internacional que obligue a los gobiernos a solicitar a las empresas conducir los análisis de derechos humanos sobre toda su cadena de suministro global, se pretende que incluyan los siguientes elementos como mínimo:

  • La adopción e implementación de claras políticas de compromiso con relación a los derechos humanos en todas las funciones del negocio.
  • La identificación y evaluación de impactos reales y potenciales en contra de los derechos humanos.
  • La prevención y mitigación de impactos adversos a los recursos humanos.
  • Verificación sobre la atención a violaciones a derechos humanos.
  • Comunicación externa de cómo se atienden los impactos negativos a los derechos humano, procesos efectivos para asegurar que la gente afectada negativamente reciba una solución sobre los derechos violados como causa de las acciones de la empresa.

Por más de dos décadas, HRW ha documentado abusos en el contexto de cadenas de suministro global, encontrando los casos más recurrentes en violación a los derechos laborales y el trabajo infantil, se estima que existen más de 168 millones de niños trabajan globalmente y de estos 85 millones lo hacen en trabajos que ponen en riesgo su salud y su seguridad.

Otro tipo de violaciones frecuentes, son daños al medio ambiente y violaciones a derechos a la salud así como afectaciones a los derechos con relación a la tierra, la comida y el agua.

En una publicación previa llamada Auditorias de RSC en cadenas de suministro  ya habíamos hecho mención a que los gobiernos son los primeros responsables de cuidar los derechos humanos de los trabajadores, promoviendo leyes laborales robustas en línea con los estándares internacionales. En los lugares donde es obligatorio una revisión de cumplimiento de los derechos humanos, la transparencia de las organizaciones a mejorado considerablemente, un ejemplo es la Dodd Frank Act, que en los Estados Unidos atiende temas asociados con los “metales sangrientos”.

Los riesgos de violación a los derechos humanos primero hay que identificarlos y evaluarlos, en este aspecto, se hace un trabajo muy pobre tanto en países como en las empresas. A partir de ahí, se deben de tomar acciones para prevenir y mitigar cualquier tipo de abuso. Las acciones que las organizaciones tomen deben ser comunicadas al exterior para ser transparentes y responder a las demandas del entorno, de contar con empresas responsables. Recordemos que cuando las organizaciones están ligadas con abusos sobre los derechos humanos, deben cooperar en los procesos para remediarlos.

Como  miembros de diferentes cadenas de suministro, es importante que las organizaciones y sus empleados, participen activamente en el desarrollo de políticas y procesos de auditoria que pongan alto a esta situación.  El no ver el problema, no nos libera de culpa, es la inactividad la que nos compromete y no hace cómplices de estas violaciones.

El reporte, presenta un caso muy interesante, ver cómo los pequeños mineros en Ghana extraen oro violando los derechos humanos de los trabajadores, este oro se vende a comerciantes locales cerca de las minas, que los llevan a las grandes ciudades para su comercialización y estos a su vez lo venden a los grandes exportadores que tienen como cliente a las refinerías. Finalmente, las refinerías lo venden a bancos, joyeros, fabricantes de componentes industriales o cualquier otro negocio que en ese momento se vuelven, por omisión, cómplices de esta explotación.

Continuando con este idea, el gobierno Noruego tiene una publicación llamada “A Guide to

Human Rights Due Diligence in Global Supply Chains que muestra un proceso detallado de como hacer un “due diligence” de los derechos humanos basada también en los principios de las Naciones Unidas, de proteger, respetar y remediar los aspectos asociados con este tema.

 

Seguramente existen muchas otras guías y algunas son más actualizadas, pero el enfoque de la iniciativa Noruega resulta muy simple y claro al basarse en un ciclo que implica:

  • Comprometerse
  • Evaluar
  • Adaptar
  • Colaborar
  • Medir, reportar y comunicar

 

El modelo está enfocado a la cadena de suministro y abarca todas las entidades y tareas que la componen, resulta interesante revisar el caso de la empresa Norona y sus prácticas de compras responsables, así como se enfoque de colaboración para hacer un cambio de fondo.

 

La última parte de la guía incluye un pequeño cuestionario para evaluar si el comercio ético es relevante para una organización, incluye solamente 7 preguntas que se responden con un simple sí o un no:

  • ¿Cuándo una empresa es criticada en los medios por pobres condiciones de trabajo en su cadena de suministro, pienso “Esos podemos ser nosotros”?
  • No sé mucho acerca de donde se producen los bienes que compramos.
  • Si descubro que lo que compro es producido por niños, bajo pobres condiciones laborales, quiero hacer algo acerca de esto.
  • Para ahorrar dinero, utilizo países de bajo costo para mi producción.
  • Pienso que solo las grandes compañías tienen la oportunidad de analizar las condiciones de trabajo de su cadena de suministro.
  • Mi cadena consume productos agrícolas.
  • Considero las buenas condiciones laborales de trabajo como un tema importante, pero es un tema que no he atendido dentro de mi cadena.

 

EL resultado del cuestionario es simple, cualquier sí dentro esta lista, es una invitación a conocer y aplicar los principios de esta guía. Si este es tu caso, no lo dejes para mañana y aprende un poco sobre este tema tan delicado.

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