La Calidad no se inspecciona ni se negocia, solo se construye

¿Se puede negociar la calidad?

El ejercicio de mi profesión lo comencé hace catorce años como Ingeniero de Producto; mi foco eran los manuales operativos, los manuales de empaque, la declaración de estándares, y la calidad del producto, pues era cosa de «los de Calidad».

Un buen día, después de tres años en esta compañía, la planta fue cerrada sin previo aviso y simplemente ya no nos permitieron el acceso. Durante la búsqueda de un nuevo empleo, me encontré con un buen amigo de la universidad, quién me invitó a conocer lo que hacía para la empresa en la que trabajaba. Aquella invitación derivó en lo que sería mi nuevo empleo, pero —¡Oh sorpresa!— , era en el «área de calidad» y dirigiendo a un equipo de chicas; a decir verdad confieso haber pensado: —¡Vaya lío en el que me metí!

Yo no sabía mucho de «calidad» en ese momento, y tuve que echar mano de frases hechas como: —“Chicas, la calidad no se negocia”. Creí haber salvado el momento mientras ellas solo me miraban con sus grandes ojos redondos como diciendo sin palabras, que no les era suficiente para la misión que tenían.

Con respecto a la inspección como líder del área, me sumé al juego que existe en muchas plantas, el juego de «policías y ladrones», donde el botín era detener la mayor cantidad posible de producto terminado y creer que estaba haciendo bien mi trabajo. A la vuelta de la esquina, yo tenía decenas de cajas de producto terminado retenidas y había «negociado» otras cuantas, cobijado bajo el argumento de que la criticidad de los defectos era baja, más lo «buena onda» que era el cliente, nos permitirían dejar ir ese producto.

Algo en el fondo me decía que no estaba haciendo bien las cosas, que estaba siendo incongruente con mi equipo, y con mis propios ideales; y que sin querer, estaba manchando la memoria de Jurán, insultando al Dr. Ishikawa y echando por tierra lo que el Maestro Deming nos heredó.

Fue así como me decidí, y junto con otras personas que querían que las cosas cambiaran, encontré a mis aliados en el área de producción. Y que dicho sea de paso, algunos hoy son mis mejores amigos.

Este «cambio» consistía en “¡Construir la Calidad!”. Me basé en la evolución que tiene la calidad a lo largo de la historia; desde la «inspección al final de la línea», «el control de calidad», «el aseguramiento de la calidad», hasta la «calidad total», y en conjunto con la gente de producción, correlacionamos los defectos de calidad contra los parámetros que debían controlar, para no permitir que ese defecto llegara, y entonces lo llamamos «autocontrol», donde el operador ya no inspeccionaba la calidad de su producto, si no la construía cuidando su operación ayudado por alertas previas de la desviación y algunas ayudas visuales, entonces los operadores ya no inspeccionaban, sino mantenían su proceso en los parámetros operativamente convenientes.

El destino hizo que dejara esa compañía hace unos ocho años, pero sé que el sistema prevaleció algunos años después; y en mi camino por otras compañías, y otras posiciones, me doy cuenta que lo que hicimos, estaba basado en un concepto que existía hace mucho tiempo. Mi pecado fue no conocer el detalle y origen de esta técnica, pero mi acierto fue que sin saberlo, nos acercamos mucho.

Hoy sé que el concepto se llama Matriz QA y QM, donde se le entrega un regalo al operador llamado «Autonomía», para que se empodere y haga suyo el proceso de la construcción de la Calidad, conociendo como se llaman los defectos, en dónde están situados y cómo nacen para entonces evitar su ocurrencia en un esquema predictivo, usando tres poderosos elementos: La gestión visual, la rendición de cuentas y el trabajo estándar.

¡Hasta la próxima!

Voices (2)

  1. Alejandro Gómez:

    Interesante historia que se ve muy frecuentemente en donde las que las empresas sean rehenes por un deficiente método para construir la calidad y gestión de la calidad.

  2. Héctor Rosales:

    Saludos Ing. Juan, y en cuanto demos más conocimiento a nuestros colaboradores tendrán mas armas para atacar las variaciones en su proceso, y como lo mencionas construirán la calidad esperada, anhelada y prometida…..

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