La importancia de las tarimas

Las tarimas tienden a ser un factor ignorado en la operación de la mayoría de las cadenas de suministro a pesar de que son un elemento crítico en la operación y están en un proceso de evolución ante las nuevas demandas de sostenibilidad, costo y  velocidad. Son una categoría de compras que debe ser atendida.

En todo sistema complejo, siempre existen elementos o actividades que pasan desapercibidos pero que en un análisis detallado resultan ser relevantes para la correcta operación. Este es el caso de las tarimas, algo que en las cadenas de suministro todos damos por sentado y que sin embargo tienen un alto impacto en la eficiencia y efectividad de las operaciones y en algunos casos representan también un costo considerable para la organización.

Podemos limitar a las tarimas a un elemento logístico, una parte operativa del almacenaje y el transporte de la mercancías, pero en una visión más amplia, son parte de la eficiencia de toda una cadena logística ya que impactan en los costos y tiempos asociados con el movimiento de mercancia, dos variables de alta importancia en el mundo actual.

Algunas decisiones asociadas con las tarimas se refieren a sus dimensiones, sus materiales de construcción y las formas de adquirirlas, que aunque pueden parecer poco relevantes, pueden impactar de forma importante el flujo de los materiales y el financiero.

Las tarimas son la unidad de carga básica en el comercio, entre sus funciones está el proteger el producto, absorber las vibraciones, contener el peso, soportar impactos y cuidar al producto durante el viaje. Las podemos considerar como la primera línea de defensa para asegurar que el producto llegue al destino en las mismas condiciones que fue embarcado en el origen. Otros impactos de la tarima, se refieren a la reducción de lesiones causadas por sobrecargas o desbalances, eliminación de contaminación y mejor uso de los combustibles en el transporte.

Si enfocamos a las tarimas como una categoría de compras, es posible integrar una estrategia integral que vaya más allá del precio y que incluya aspectos de rigidez, fuerza, tamaño, duración, limpieza, peso y resistencia la humedad.

Se estima que en Estados Unidos hay cada día en servicio más de 1,800 millones de tarimas en operación, aproximadamente el 93% son de madera. En Europa esté número es cercano a los 3,000 millones.

Las tarimas no se han librado de la tendencia llamada “as a service”, “como servicio”, que se refiere a que las organizaciones no requieren de adquirir un bien sino que pueden hacer uso de él proporcionado por un tercero, como en el caso del “software as a Service”, esto facilita mucho la administración de los recursos.

Entendamos que el mundo de las tarimas tiene muchas opciones, algunas de éstas pueden ser utilizadas muchas veces pero otras son solo consideradas para un viaje, como en el caso de las exportaciones, por lo cual no todas pueden ser manejadas bajo modelos de renta o arrendamiento.

Otro factor a considerar en el caso de las tarimas es el espacio que éstas ocupan cuando no están en uso, algo que puede parecer poco relevante pero que ante la escasez de espacio en los almacenes se vuelve muy relevante. Algunos nuevos modelos pueden almacenarse en el 50% del espacio de los modelos tradicionales lo que les aporta una ventaja.

El uso de tarimas plásticas se ha vuelto popular por su facilidad de limpieza y de hecho es un requisito en ciertas industrias. Debido a su fortaleza no requieren de reparaciones y pueden reutilizarse más fácilmente, lo que hace que tengan un bajo costo de mantenimiento que puede compensar su costo de adquisición o renta. El mercado ha abierto espacio a otros materiales no convencionales, como el acero o el papel corrugado.

¿Por qué preocuparnos hoy por la tarima si es algo que ha estado y estará allí por años?, otra razón es que los nuevos sistemas automáticos de almacenamiento y recolección demandan de tarimas elaboradas con muy alta precisión, con muy alta consistencia. Bajo estas condiciones, las tarimas plásticas presentan un mejor desempeño al sufrir menos daños y tener procesos de manufactura con mayor confiabilidad.

Las industrias de alimentos y farmacéuticas ponen especial énfasis en el uso de tarimas que se encuentren libres de contaminantes que se usen en almacenes con elevados grados de limpieza y es aquí donde nuevamente las tarimas plásticas presentan una ventaja sobre las de otros materiales.

Partiendo de que la velocidad es un elemento esencial en las operaciones modernas, el eliminar el número de toques en el material es una meta crítica de todo sistema logístico, algunas tarimas se diseñan para poderse colocar directamente en el piso de venta y funcionar como exhibidores de mercancia. Estas tarimas deben estar libres de partes que puedan dañar a los que las transportan y a los consumidores en el piso de venta, además deben diseñarse para no distraer al consumidor de los mensajes promocionales del producto que contienen.

Otro factor que nos obliga a pensar en las tarimas es el hecho de que los almacenes detallistas están reduciendo sus dimensiones y demandan unidades más pequeñas para su manejo, almacenamiento y exhibición.

Los productos electrónicos, las bebidas o farmacéuticos, pueden ser más sensibles a las vibraciones del transporte, por lo cual se debe utiliza una tarima que proteja de esos daños a lo largo de su transporte, en este caso la madera puede ser el mejor material a utilizar.

Las tarimas tampoco pueden escaparse de esa tendencia hacia la responsabilidad social por lo cual es necesario analizar todo el ciclo de vida de la tarima para medir su impacto ambiental. Los fabricantes de tarimas plásticas promueven ésto como una ventaja de su producto, los que utilizan madera hablan de un recurso renovable. Reciclable y utilizable. Algunas estadísticas estiman que el 95% de las tarimas de madera se reciclan. Este número ronda en los 350 millones al año.

Una tarima de madera requiere reparaciones o remplazo después de un promedio de 11 viajes y una de madera puede soportar alrededor de 200 viajes sin fallas lo que puede aportar hasta 10 años de uso.

En línea con la sostenibilidad, se están utilizando maderas ya utilizadas que mezcladas con resinas reducen el consumo de materiales vírgenes. También existen desarrollos para reducir el peso de las tarimas con la idea de consumir menos consumibles en su transporte.

La inversión en las tarimas debe estar alineada con la estrategia de la cadena de suministro, su estrategia de adquisición debe ser resultado de un adecuado análisis basado en adecuados modelos de TCO y sus tendencias de uso en el mercado. Es probable que las tarimas sean una categoría en donde compras tenga la oportunidad de agregar valor al negocio.

Más información puede ser consultada en Pallets: Backbone of the Warehouse.

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