Manufactura Esbelta. Causa y efecto…

En las dos primeras semanas del mes pasado, uno de los talleres donde soy consultor se lleno de problemas, hubo de todo; descomposturas de máquinas, envíos equivocados, problemas de calidad y errores en la facturación, por nombrar tan solo los más importantes. El desgaste emocional fue tremendo, y el deterioro de las relaciones entre algunos, fue notorio.

Llegué al taller no por los problemas, sino porque estaban en mi agenda justo a medio mes. De inmediato les pregunté: —"Si tienen un consultor, que al menos puede darles un punto de vista, ¿Por qué no me llamaron?, lo más seguro es que no tenga todas las respuestas, pero mucho de lo que pasa en el piso ya me es conocido y eso también es cierto".

No me sentí ofendido, sin embargo; quise hacerles notar que no aprovechan los recursos con los que cuentan. Una reunión formal bastó para entender lo que estaba pasando, si bien, había ya muchas mejoras, todavía sufrían por algunas cuestiones básicas. Lo primero que me enseñaron fueron los diagramas de pescado, con la tecnica de “Ishikawa”, la técnica se la sabían bien, pero la forma de aplicarla no siempre se sigue al pie.

Uno de los errores más comunes, es sentarse a pensar y a analizar las posibles causas, a hacer el diagrama y al mismo tiempo definir la solución casi desde el principio. El método correcto es hacer una tormenta de ideas, —que por cierto, no las hubo—, solo el responsable de calidad y el encargado de servicio al cliente se sentaron a hacer todo el proceso; analizaron, definieron, escribieron, y resolvieron los problemas; se comprometieron con los clientes con acciones correctivas que solo servían para que los sistemas de todos quedaran cubiertos en el papel.

Los responsables se enteraron de las acciones porque firmaron el documento, pero desgraciadamente no tomaron cartas en el asunto. Así que decidí repetir el proceso con los posibles involucrados. Los errores de facturación y de envío se resolvieron a la par, la compañía tenía los datos de los clientes en hojas de cálculo, la actualización de los archivos no era la misma para embarques, ni para facturación, ni para ventas. Hicimos una sola hoja y la hicimos pública en el sistema donde todos la pueden y solo los responsables la puede actualizar, aunque eso ya había sido acordado y el sistema funcionaba no lo estaban usando.

Las descomposturas de las máquinas se debieron en principio a una mala operación, pero al final salió el peine, pusieron al personal nuevo en el tercer turno, porque fueron los únicos que aceptaron quedarse, los veteranos no quisieron. Pagamos caro la incompetencia y falta de capacitación. En este escenario como en el anterior, ellos saben hacer las cosas, pero no aplican lo aprendido. Lo mismo pasó en el área de calidad, el trabajador que sabía cómo se ensambla esa parte, no fue a trabajar, por tanto pusieron a otro.

Aunque de todo hay planos y una rutina de inspección, no se sigue el procedimiento. En la próxima visita nos dedicaremos a reforzar los procedimientos, es importante seguirlos sobretodo cuando hay  una metodología probada.

Discuss this:

Your email address will not be published. Required fields are marked *