Mejorando los Empaques

La categoría de empaque representa no solo una gran oportunidad económica para compras, también una fuente natural de mejoras hacia la sostenibilidad, otro de los nuevos retos de la función de compras.

El empaque es un componente importante de la experiencia del cliente, un elemento clave en la promoción de los productos y una herramienta para protegerlos productos.

Los clientes desean los empaques correctos, 83% de los consumidores reportan haber recibido entregas de paquetería con materiales dañados, y esto afecta su frecuencia de recompra, 73% de los consumidores reportan algo o extremadamente probable no comprar de nuevo del detallista.

Una forma de dar valor a la marca es poner atención a los empaques que se utilizan, 45% de la generación Z prefieren marcas que son amigables por el ambiente, de la misma forma 52% de los clientes tienen mayor probabilidad de repetir sus compras de un detallista de internet que entrega un empaque “Premium”

Se estima que 4,000 millones de libras de desperdicio son generadas cada año en los empaque ya que las empresas no siguen el enfoque de “fit- for –size” para sus productos que les permite reducir el uso de corrugado en un promedio de 29%, el costo del personal en las estaciones de empaque así como disminuir en promedio 50% el volumen de los embarcado.

Estos datos son resultado de un reporte de ProSHip llamado “Optimizing The Customer” Experience”

En otra serie de artículos llamados “Procurement, take the lead of the post-plastics economy”,  Etienne Marchadier, nos permite conocer los avances de la sociedad para atender lo que es considerada la amenaza #1 para la supervivencia de las especies y uno de los mayores contaminantes del medio ambiente, el plástico.

Los plásticos se encuentran prácticamente en cualquier lugar, donde los encontramos más frecuentemente posiblemente es en los empaques, en donde representan 40% de la demanda total en Europa. La mayoría de los empaques solo se utilizan una vez y terminan en tiraderos pocas horas o días después de su compra. Se estima que la sociedad ha creado 8.3 mil millones de toneladas métricas de plástico desde los años 50s y la mayoría de esto se encuentra en tiraderos o en el ambiente natural.

Uno de los aspectos más críticos que es el plástico se convierte en pequeñas partículas llamadas micro plásticos que son invisibles para el ojo humano, pero que son transportadas por los océanos o simplemente transportados a cualquier depósito de agua.  Algunos estudios recientes reportan que la acumulación de estas partículas es 5 veces más de lo esperado aún en lugares como la Antártica. Para 2050, los océanos del mundo tendrán, por peso, más plástico que peces de continuar las tendencias actuales.

Los micro plásticos contaminan todo lo que consumimos, desde la cadena alimenticia, el agua embotellada o la sal de mesa así como cualquier alimento marítimo que consumismos. Sabemos que nuestro cuero absorbe las fibras y no tenemos claridad sobre las consecuencias sobre la salud pero es una gran amenaza para la salud pública.

Las  Naciones Unidas logró que más de 200 naciones firmaran una resolución para eliminar los residuos plásticos de los océanos y como consecuencia de esto algunos países ya han iniciado medidas, como Francia que busca reciclar 100% del plástico para 2025.

Desde la perspectiva operativa, existen al menos cuatro acciones que se pueden realizar para lidiar con esta gran amenaza:

  1. Reciclar y trabajar en una economía circular. La idea básica es que todo desperdicio sea convertido en recursos para su nueva utilización, esto implica trabajar con “eco-diseño” que consideran la reciclabilidad y reutilización de los materiales. Como ejemplo Coca Cola, Unilever, L’Oreal, Dell o P&G, ya tienen iniciativas enfocadas en el reciclaje, la reutilización o la facilidad de hacer composta con sus empaques. Algunos otros están utilizando los plásticos recuperados del océano  y las playas para hacer empaques y en India se está reutilizando en la construcción de caminos.

Existen dos grandes limitantes para estas iniciativas, la falta de modelos eficientes de recolección y las propiedades físicas de los materiales que difícilmente les permiten ser reutilizadas para el mismo propósito debido a la degradación de sus propiedades y a la gran cantidad de energía que consume su proceso tradicional de reciclado.

  1. Bioplásticos. Son materiales similares a los plásticos fabricados de materiales orgánicos o biodegradables. Existen gran cantidad e materiales en desarrollo fabricados con los más diversos productos como papas, fibras de papel, desperdicio orgánico, azúcar o algas. En algunos casos no solo son amigables con el medio ambiente, sino que son más económicos.

Sus principales limitantes radican en lo limitado de su disponibilidad y el manejo de su recolección al mezclarse con otros empaques tradicionales.

  1. Utilizar otros materiales tradicionales. El gran reto es olvidarnos de lo barato y simple que es usar plástico con relación a otras opciones.

Los principales límites de esto es el posible impacto en el costo de transporte y los procesos asociados con el uso de empaques rellenables.

  1. Convertir el desperdicio en energía. Mediante la quema del plástico se puede generar calor que se convierte en energía.

Para esta acción los límites están en que los residuos finales del proceso son totalmente inútiles, una generación masiva de CO2 y una salida fácil para los generadores de estos desperdicios.

El TCO del Empaque puede tener un costo escondido de hasta un 90% por lo cual debe ser analizado mediante un sistemático análisis de valor que garantice sus funciones principales y su adecuada disposición final.

Para manejar adecuadamente los proyectos asociados con los empaques se recomiendan 6 acciones:

  • Iniciar con las especificaciones. Salir de la zona de confort e incluir nuevos materiales con un enfoque a la sostenibilidad.
  • Buscar nuevas soluciones. El conocimiento está en evolución y hay que estar atento a las innovaciones.
  • Mapear la cadena hacia arriba y hacia abajo. Analizar los recursos, conocimientos y equipos críticos en cada paso de la cadena.
  • Probar y aprender. Trabajar con un enfoque integrativo para refinar las soluciones técnicas y asegurar el cumplimiento de sus objetivos.
  • Constituir una sólida cadena. La sostenibilidad de las soluciones depende de la solidez de toda la cadena.
  • Extender las mejoras. Para poder maximizar los beneficios se requiere de ambición, inversión y ampliación.

Debemos asumir nuestra parte de responsabilidad y ser proactivos, no esperar a que las regulaciones no obliguen a tomar acciones.

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