Parecidos pero diferentes

Es común encontrar una confusión entre los conceptos de «administrar el desempeño» y «administrar la relación con los proveedores» (SRM). Si bien ambos tienen como objetivo común, el mejor desempeño de los proveedores, su alcance y complejidad son diferentes.

La administración del desempeño de los proveedores, está enfocada en el corto plazo y validar que cumplan con los compromisos contraídos en las órdenes de compra o contratos y a partir de aquí tomar las acciones pertinentes, ya sean las que se pactaron en los términos y condiciones de la compra, o los definidos por las estrategias de suministro y políticas de la organización. La frase «solo se mejora lo que se mide», es perfectamente aplicable a esta responsabilidad de la función de suministros. La administración del desempeño genera datos «duros» que permiten construir y mantener una sana relación con proveedores actuales.

Por el otro lado, la administración de la relación es un enfoque de largo plazo, ya que implica trabajar junto con los proveedores en la obtención de metas comunes. Es posible, estar trabajando en una relación con un proveedor que por el momento no se tiene ninguna transacción comercial, ya que las organizaciones están desarrollando las condiciones para que éstas concurran. La administración de desempeño, busca garantizar que se entregue el valor pactado, mientras que la administración de la relación busca maximizar el valor que se puede obtener dentro de la relación.

Esto no significa que a ambos enfoques no trabajan en conjunto, ya que los resultados de la administración del desempeño, pueden disparar la necesidad de evolucionar hacia una administración de la relación y viceversa, el trabajo de una administración de la relación, debe culminar con la definición indicadores específicos que permitan conocer el proveedor está entregando el desempeño esperado.

La administración del desempeño del está soportada por tecnologías que permiten conocer, prácticamente en tiempo real, las brechas entre los indicadores pactados y los obtenidos de manera simple y frecuente para poder tomar acciones inmediatas. La administración de la relación, por otro lado; es intensiva en tiempo y talento, ya que requiere que ambas organizaciones definan claramente su alineación estratégica y determinen las acciones e inversiones necesarias para maximizar el valor de la relación.

No se deben olvidar que, el profesional en suministros debe garantizar la satisfacción de las necesidades de sus usuarios y el grado que esto se cumplen está basado en un claro monitoreo del desempeño de los proveedores; por lo cual, ésta es una tarea fundamental e inaplazable. Por el otro lado; la administración de la relación con los proveedores corresponde al rostro estratégico del suministro que no se ve como algo crítico para el corto plazo, pero que lo será cuando la organización requiera ciertas aportaciones de valor, por parte de los proveedores y éstas no se encuentren disponibles.

Una vez más, se demuestra que el comprador debe garantizar su desempeño en el presente, y en paralelo, debe estar trabajando para garantizar la disponibilidad que satisfactores en el futuro. Y que el apoyo de la tecnología de información contribuye a la liberación de tareas rutinarias y abre espacios para atender otras de mayor valor estratégico para el negocio.

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