Tercerización logística

La tercerización debe ser analizada cuidadosamente, sobre todo cuando se trata de funciones críticas como la logística. El éxito depende de una adecuada evaluación de oportunidades y de la selección de un socio de negocio que sea compatible operativa y culturalmente con nuestra organización.

La tercerización es un recurso que las empresas pueden aprovechar cuando las condiciones, tanto internas como externas, favorecen su adopción. Forzar el uso de la tercerización, seguramente ocasionar impactos en el servicio y altos costos. Mientras que no utilizarla, hace que la empresa esté sub-optimizando los recursos propios y los que el mercado pone a su disposición.

Dependiendo de la tarea o función a tercerizar, el proceso puede ser visto como táctico o estratégico y para cada uno de estos escenarios el proceso de evaluación debe ser diferente. En el caso de la tercerización logística, debe ser visto como un proceso estratégico ya que representa un punto de contacto con un cliente y en muchas organizaciones una parte relevante del costo total de la transacción comercial.

C.H. Robinson publica un White paper llamado, Is Logistics Outsourcing Right for Your Company? que resulta de utilidad para evaluar esta alternativa.

Las presiones por bajar los costos y mejorar el uso de recursos seguirán siendo factores clave en el futuro de las cadenas de suministro y aparentemente la tercerización es una opción adecuada para lograr ambos, sin embargo, cuando el proceso no es bien manejado, las organizaciones pierden el control de sus costos y operación y lo que debería ser una ventaja, se termina convirtiendo en un gran lastre.

La dispersión de los clientes y la reducción de los lotes de entrega demandan una nueva logística global que difícilmente puede ser construida y mantenida por una empresa manufacturera por lo que se requiere del apoyo de un experto en servicios logísticos que pueda operar en estos entornos de forma rentable.

Un factor esencial en esta decisión radica en no solamente ver los costos inmediatos y directos, sino también los costos escondidos y los asociados con el manejo de excepciones que generalmente son los que generan una gran decepción sobre la decisión de tercerizar.

Los ahorros directos que produce la tercerización son uno de los elementos más evidentes que soportan su adopción. Generalmente estos son resultado de mejoras en los procesos, ampliación de la visibilidad y evasiones de costos, sin embargo, existen otros beneficios que deben ser evaluados, y en muchos casos incluidos dentro de los contratos, que corresponden al acceso a nuevos mercados que la empresa con sus propios recursos no podría acceder.

Un grave pecado en la tercerización es pretender que el proveedor haga exactamente los mismo que la empresa venía haciendo y no permitirles tomar el control del proceso para poder aplicar sus mejores prácticas y su conocimiento específico de la industria en las tareas de la organización. Estar abiertos a las iniciativas del proveedor manteniéndolas alineadas con las estrategias del negocio es clave para maximizar los beneficios.

Otro factor que se debe considerar en la decisión de tercerizar se refiere a la disponibilidad de recursos, se espera que por cada 7 vacantes en cadena de suministro, solo exista 1 candidato calificado y esto se torna en una limitante para la operación de las organizaciones.

Finalmente, los costos asociados con las nuevas tecnologías para el manejo y optimización de los procesos logísticos, ocasiona que muy pocas organizaciones tengan acceso a ellas y las que lo tienen no hagan un adecuado uso de su inversión. Tercerizar la operación facilita el acceso a tecnologías de TMS o WMS de punta sin tener que invertir grandes cantidades de dinero.

Un buen TMS ayuda a la logística a mejorar la selección del modo de transporte, la carga de las unidades, el diseño y selección de rutas, el surtido de órdenes y el rediseño permanente de la red logística.

El documento de C.H. Robinson, menciona que la tercerización ha traído reducciones en el costo logístico del 11%, en los inventarios del 6% y en los activos fijos logísticos del 23%. Además hay otros beneficios como mejoras en el ingreso, capacidad de respuesta, calidad del servicio o acceso a nuevos mercados.

Para evitar perder el control de la operación logística a tercerizar se recomienda:

  • Asegurar que el proveedor tenga suficientes recursos para atender la operación táctica y no solo la estratégica.
  • Tener revisiones con la frecuencia adecuada para asegurar que el servicio prestado es el requerido
  • Soportar la operación con las herramientas tecnológicas adecuadas.
  • Tener una serie de indicadores que refleja lo que es importante para la empresa contratante y tomar acciones oportunas en caso de desviaciones.

Dentro de los enfoques para la tercerización se mencionan dos: El substractivo y el aditivo. El sustractivo se centra en remover operaciones tácticas de la organización con el objetivo de reducir costos, pero en el fondo representa riesgos de calidad, experiencias del cliente final, impactos a la imagen de la organización, amén de que los beneficios que se pueden obtener son finitos. Es más probable que bajo este modelo se pierda el control de la operación.

En el enfoque aditivo, se construye una solución alineada entre el proveedor y la compañía en donde el talento, los procesos, las capacidades y la tecnología se configuran para ofrecer una solución específica.

Como toda relación colaborativa, la correcta evaluación de las variables en juego y la compatibilidad cultural deben ser factores relevantes que faciliten la integración de las organizaciones en un modelo evolutivo permanente.

 

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