¡Un viaje al futuro 3!

La inteligencia no es necesariamente sinónimo de acumulación de datos, es la capacidad de convertirlos en información que sirva para predecir comportamientos, y anticiparnos con decisiones que maximicen las oportunidades y disminuyan las amenazas.

El comprador debe monitorear indicadores —públicos y privados— asociados con costos de la mano de obra, servicios y materiales, pero también identificar los movimientos de la capacidad instalada y disponible, para anticipar faltantes de materiales o servicios.  Y todo esto debe transformarse en modelos de toma de decisión que permitan maximizar la rentabilidad y el servicio al cliente.

En la búsqueda de generar ventajas competitivas, compras debe conocer los “roadmaps” tecnológicos de sus proveedores actuales y potenciales además de estar consciente de cualquier riesgo que pudiera afectar la disponibilidad de productos y servicios.

También debe generar un sistema de señales tempranas de alerta, a través del análisis de la información, que permita una correcta toma de decisiones y el diseño de estrategias adecuadas a la realidad presente y futura de cada categoría.

Todo esto es parte del rol de «Agente de inteligencia» que debe asumir el comprador y para el cual tendrá que desarrollar nuevas habilidades asociadas con la obtención, análisis y transmisión de información; así como, para el modelaje de sistemas predictivos para toma de decisiones. Se deben dejar menos cosas al azar y mejorar la capacidad predictiva de la organización.

Muy ligado al rol anterior; se presenta la responsabilidad de ser un «Administrador de riesgos». El comprador debe monitorear, al menos, aspectos legales, comerciales, ambientales, geopolíticos, económicos y sociales a nivel local y global, para evaluar la probabilidad e impacto de dichos eventos y diseñar estrategias que permitan construir una empresa resiliente.

El mayor reto de las cadenas es y será, el rediseñarse continuamente para tener la robustez para enfrentar impactos globales. En el futuro, los precios serán más dinámicos y habrá que administrarlos mejor bajo fórmulas de ajuste y monitoreo de las tendencias del mercado. También habrán cambios en la intensidad de la colaboración y uso de tecnologías de información, a través de portales horizontales y verticales; para promoverla y soportarla en sus aspectos estratégicos y operativos.

Estos dos nuevos roles requieren de un comprador con mayor orientación al negocio en general, con una visión integral de las cadenas de suministro y con una gran capacidad de identificar y comunicar oportunamente condiciones que afecten los objetivos del negocio.

Aquí te dejamos la liga del estudio en cuestión.

First Voice

  1. Norma torres:

    El artículo resulto de gran utilidad e interes

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