Una visión a las compras de servicios logísticos

Basado en un estudio muy completo de DHL, veamos las 10 mayores tendencias que afectarán la compra de servicios logísticos en el futuro de las organizaciones.

La creciente importancia de la logística es similar a la ocurrida en la función de compras en los últimos 20 años. La alta dirección, se da cuenta que existen nuevas demandas de los mercados por mejorar servicios y reducir costos y amplía sus horizontes más allá de los procesos de transformación y comercialización tradicionales. No solo es necesario tener un buen producto, se requiere hacerlo a un costo competitivo y hacerlo llegar al cliente en el lugar y el momento correcto.

La logística viene a completar la visión integral que toda organización necesita para identificar una necesidad, elaborar una solución y finalmente hacerla llegar al cliente.

Difícilmente una organización puede ser autosuficiente en su operación logística, requiere del apoyo de muchos proveedores externos, por lo cual, la intervención de un profesional en suministros experto en esta categoría es un elemento crítico para alcanzar el éxito.

En un documento publicado por DHL llamado  “DHL Report Scopes out Logistics Trends to Watch” laborado por David Culle, se exploran 26 tendencias claves que impactarán la logística en un plazo de 5 a 10 años. Algunas tendencias son macro, como los cambios en el uso de energía y otras son de menor escala, como el  desarrollo de pequeños proveedores de servicios logísticos especializados.

El reporte es muy amplio, pero para esta colaboración yo me concentraré en las 10 tendencias que más impactan la participación del área de compras en la relación con los proveedores.

La primera es la “logística anticipada”, que se refiere al uso de algoritmos aplicados al “big data” que permite a los proveedores planear el uso de sus recursos logísticos más eficientemente, al poder predecir una demanda antes de que ocurra. Este tipo de acciones requieren de un muy elevado nivel de colaboración y visibilidad entre la empresa y sus proveedores. Esto implica desarrollos conjuntos a nivel tecnológico y estratégico que solo se alcanza con proveedores estratégicos. Cuando el proveedor puede consolidar anticipadamente la demanda de un grupo de clientes, puede optimizar sus rutas y utilización de unidades de transporte lo que se traduce en mejor servicio y menores costos de forma simultánea.

Sabemos que los consumidores actuales demandan alta personalización en los productos y servicios, esto no solo impacta en el proceso de entrega, que debe ser realizado por un proveedor específico, sino los procesos de producción y abastecimiento. Los tamaños de lote de compra, producción y entrega serán radicalmente modificados, lo que implica cambios sustanciales en muchos procesos así como en las decisiones de donde colocar físicamente los centros de producción y distribución. El desarrollo de almacenes urbanos, ubicados en zonas de alta densidad poblacional, representa todo un reto logístico para satisfacer las demandas de los nuevos consumidores.

La demanda creciente de los consumidores con relación a la sostenibilidad no solo está dirigida a los materiales y procesos que se utilizan para la transformación de un producto, hoy incluyen también la forma en que se transportan y la conducta ética de esos proveedores de servicios. Hablar de una logística justa y responsable, es un gran reto en un sector generalmente alejado de este tipo de demandas. Los compradores deberán solicitar a los proveedores logísticos evidencias de su cumplimiento con regulaciones ambientales como parte de una responsabilidad social compartida.

Como en mucho otros sectores, los mercados de precios se volverán transparentes, el uso de plataformas para la compra spot de servicios de transporte, ver esa colaboración previa “Hacia dónde va la logística”,  será algo común. Estos “marketplaces” darán al comprador de estos servicios nuevas oportunidades para alcanzar beneficios puntuales que no deben ser desaprovechados. La mezcla entre relaciones a largo plazo y compras de oportunidad será una característica peculiar de esta categoría de compra.

La quinta tendencia es consecuencia del Omnicanal, implicará trabajar con múltiples tipos de organizaciones, y en algunos casos individuos, para las entregas de la llamada “última milla”. Este simple hecho puede ser motivador suficiente para tercerizar la entrega de mercancías. Seguramente la empresa no desea lidiar con decenas o cientos de proveedores y esto puede ser mejor controlado por un proveedor de servicios logísticos que tiene los procedimientos y sistemas adecuados.

El crecimiento de las impresoras 3D se presentan como la sexta tendencia, esta serán un contrapeso a la demanda de entregas inmediatas en bajo volumen. Estos equipos impactarán no solo a la logística, sino también la relación que se establece con los proveedores. Los proveedores no enviarán productos, sino códigos de programación para fabricar las piezas en casa.

La demanda de entregas en corto tiempo, implica cambios importantes dentro de los almacenes, como por ejemplo  en el acomodo de la mercancía y los procesos de recolección, esto demandará nuevas tecnologías para la operación del almacén y definir estrechas relaciones con los proveedores de nuevas soluciones tecnológicas como pueden ser el uso de equipos de realidad aumentada o robots. La llegada de TI al almacén irá más allá de los softwares de manejo de almacén, WMS, o de transportes, TMS, e implicará complejos modelos de software y hardware.

La octava tendencia se relaciona mucho con la anterior, el uso de sistemas logísticos bajo el modelo de SaaS, software como servicio, que permite disminuir las inversiones iniciales así como mantener las aplicaciones actualizada en un ambiente de nube. Para tener accesos a un aplicación ya no es necesario comprarla y si bien esto reduce los cosos de arranque, crea un nivel de dependencia elevado con los proveedores de tecnología que requiere ser protegido contractualmente.

Siguiendo con la tecnología, el internet de las cosas, IoT, será la otra tendencia relevante, ya que en algunos casos eliminará la intervención de una persona y las peticiones de componentes o servicios serán realizadas directamente por sistemas inteligentes que programarán los pedidos y las entregas. Esto requerirá de otro tipo especial de contratos con los proveedores.

Finalmente, la tendencia número diez tiene que ver con la adopción de vehículos aéreos autónomos, Drones,  que requerirán también de nuevos proveedores de servicios o tecnologías para entregas en áreas remotas y de alto tráfico.

La logística será un área en constante evolución en los próximos 20 años y la formación de compradores especialista en la categoría resultará ser una buena inversión.

 

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