Avanzando en la sostenibilidad en Compras

Gestionar la sostenibilidad requiere algo más que declaraciones y buenas intenciones, implica invertir en adecuados sistemas de gestión de información y un adecuado manejo del portafolio de productos.

Una de las áreas que más puede ayudar al crecimiento de las sostenibilidad en las cadenas de suministro es Compras, al influir en las prácticas y conductas de los proveedores en sus procesos de selección y evaluación. Soucing Innovation, junto con Ecovadis, crearon un documento llamado “Five essential criteria for selecting a supplier sustainability & risk monitoring solution” que nos aporta algunas ideas para consolidar esta tarea dentro del área.

La responsabilidad corporativa, CSR; o también llamada Gobierno Medioambiental y Social, ESG, es una fuente de riesgo para las organizaciones que ocasiona que algunas de ellas pierdan millones de dólares al año por su ineficiente gestión. En muchos casos, los proveedores son sobrecargados, pasados por alto o subevaluados, los filtros utilizados por las empresas, arrojan también falsos negativos o falsos positivos y los esfuerzos para controlar todo esto son duplicados.

Una empresa que incorpora la evaluación CSR en sus proveedores, puede evaluar las capacidades de negocio y los sistemas administrativos para detectar debilidades que puedan generar incidentes antes de que estos ocurran. Esta proactividad, permite implementar planes de mejora para entender las debilidades en muchas ocasiones antes de que se coloque la primera orden de compra.

Todo este trabajo, requiere de una plataforma que permita gestionar el ciclo completo. Esta solución puede ser construida internamente o comprada de las que existen en el mercado, pero en cualquiera de los casos debe ser analizada bajo los siguientes cinco aspectos:

  • Cuál es la amplitud de cobertura que se desea en términos de países, categorías, industrias, etc. La multitud de industrias que intervienen en las compras de una empresa, abarca materias primas, pasando por MRO´s, y además incluye servicios profesionales que provienen de múltiples países e industrias que no son del dominio del comprador, ya que cada una tiene asociadas regulaciones que pueden variar por cada localidad. Algunos ejemplos de diferencias pueden ser los temas asociados con el medio ambiente, el soborno o los derechos laborales. Mantener a la empresa al día de estos marcos regulatorios, es una tarea que demanda de muchos recursos, que generalmente no están disponibles dentro de la organización.
  • Qué grado de profundidad se desea en el análisis. Todas las evaluaciones abarcan aspectos medio ambientales, éticos, responsabilidad social y derechos de los trabajadores que permiten tomar decisiones sobre el riesgo asociado con el proveedor.  Aspectos como el consumo de energía o de agua, junto con el control de sus contaminantes debe ser evaluado en relación a su cumplimiento, el respeto por las condiciones de trabajo, la no discriminación, los derechos humanos, la conducta ética y las compras sostenibles son muchas áreas que no pueden ser analizadas con la misma profundidad de forma simultánea.
  • Qué valor de referencias se pueden usar para evaluar la madurez de los procesos. Las evaluaciones no son suficientes si no llevan a acciones específicas. Que un proveedor no haya violado ninguna regulación no significa que es sostenible, hay que conocer las iniciativas que tiene en procesos y como se compara con organizaciones similares en su industria o región. La idea es que la solución proporcione evaluaciones contra un estándar común, por ejemplo una calificación de 4.5 en una escala de 10 puede ser una mala calificación, pero comparado con calificaciones de 3 o menos de otras empresas en su misma industria o región, puede ser visto como un candidato a desarrollar.
  • Cómo se puede integrar la solución con las otras plataformas de compras como las soluciones S2P, SRM, etc. La intención es tener un solo repositorio de datos que permita a todos saber qué proveedores han sido evaluados, sus riesgos asociados y el dato asignado a proveedores que cumplen los estándares mínimos de sostenibilidad definidos.
  • Qué esfuerzo de gestión del cambio se requiere para que la solución sea ampliamente utilizada. La plataforma debe integrar la información y los esfuerzos de la organización para tener una visión holística de los proveedores.

La capacidad del modelo de gestión de integrar los esfuerzos y los resultados para tomar las acciones adecuadas con cada proveedor permitirá a la empresa reducir dramáticamente los riesgos asociados con los incumplimientos en temas de sostenibilidad de los procesos y productos de los proveedores. El esfuerzo es claramente enorme y no puede ser cubierto solamente con recursos propios, elegir las plataformas y los socios adecuados es clave para tener éxito en esta responsabilidad.

En “4 things brands should do for the environment instead of launching a new sustainable line”, Marc Brain reflexiona sobre las acciones que algunas marcas en la industria de la moda y del calzado han realizado para reducir su huella ambiental y como estos esfuerzos, aunque valiosos, no son el camino adecuado para tener un impacto real.

Un estudio entre 120 profesionales del calzado, identificó que solamente 1 de cada 3 tiene implementado un programa de sostenibilidad en su compañía a pesar que todos están de acuerdo en que sus clientes finales cada vez utilizan más la sostenibilidad como un criterio para seleccionar la marca a comprar.

Algunas empresas demuestran su compromiso con la sostenibilidad lanzando una nueva línea de productos sostenibles, sin embargo, podría ser más impactante iniciar la transformación con una nueva versión de su producto icónico, pero es importante que las empresas no hagan eso sin asegurarse que los materiales y procesos detrás de la marca son realmente sostenibles.

Invertir en extender la vida útil de los productos es también una forma de impulsar la sostenibilidad, mientras más dure un producto, más tiempo pasa en que se compra otro y se descarte el viejo, el resultado neto es el menor uso de recursos y la menor generación de desperdicio. Obviamente esto requiere que el consumidor esté dispuesto a utilizar el bien hasta el final de su vida útil y esto no pasa siempre.

Pensar en  sostenibilidad implica concentrarse en el valor y no en el costo, es posible que el enfoque sostenible genera mayores costos, pero también lleva implícito mayores beneficios al contar con un mejor producto.

La única forma de determinar cómo reducir la huella ambiental, es conocer qué significa ésta y en qué situación se encuentra la empresa, esto implica primero tener mediciones del estado actual que revele las mayores oportunidades en tema de recursos, energía, consumo de agua así como también dinero. Las empresas deben enfocarse en dejar de producir desperdicio, lanzar al mercado productos mal diseñados, que seguramente terminarán en tiraderos con sus consecuencias negativas hacia la sostenibilidad.

Un ejemplo de esos esfuerzos es el anuncio de Adidas, “Adidas joins the fight against plastic”,  que se ha comprometido a solo utilizar plásticos reciclados para 2024, que incluye el uso de poliéster que se usa para ropa deportiva por su bajo peso y facilidad de secado. El consumo anual de Adidas es de aproximadamente 40 toneladas al año y su producto icónico es ese aspecto son los Parley, que se hacen de plásticos que no llegaron al océano. Otro ejemplo es Ikea que ha anuncia su proceso para el eliminar el uso de plástico virgen en sus tiendas y restaurantes.

El consumo global de plásticos se ha incrementado 20 veces en los últimos 50 años y se espera que doble su consumo en los siguientes 20, todo esto por su versatilidad y bajo costo. Solo el 14% del plástico es recolectado para reciclaje que es muy bajo comparado con el 58% del papel o el 90% del hierro y acero.

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