Decisiones éticas en suministro

El día a día del comprador enfrenta retos en el tema de la sostenibilidad  que debe saber cómo manejar, algunos de ellos relativos a esclavitud, diversidad o simplemente la toma de decisiones que pueden ser clasificadas como no éticas. La complejidad de estas situaciones implica un sólido conocimiento de los aspectos regulatorios internos y externos, así como una amplia capacidad para la toma de decisiones.

La responsabilidad social y la sostenibilidad deben ser dos objetivos prioritarios en el suministro. Culpar a otros mientras se es cómplice de conductas no éticas es algo que no se puede aceptar en la sociedad moderna.

16 Million Slaves Work in the Global Supply Chain” es el título de una publicación de la Iniciativa Walk Free que indica que existen alrededor de 40.3 millones de personas viviendo en condiciones de esclavitud en el planeta y la mayoría de éstas son mujeres.

Las Naciones Unidas describen la esclavitud moderna como “personas cuyo trabajo es desempeñado en contra de su voluntad y bajo la amenaza de alguna penalización”. Esta gente sufre coerción para hacer su trabajo a través de medidas como la violencia, pero también  mediante presiones financieras o limitando su movilidad al retenerle sus identificaciones oficiales.

De todo este universo, se estima de unos 16 millones trabajan en cadenas de suministro pobremente monitoreadas, y esto excluye el trabajo infantil o condiciones de trabajo de explotación que no limitan la libertad de movimiento. Unas industrias que padecen en gran medida esta situación son la de la moda y la de la tecnología.

Los Estados Unidos son uno de los países que más ha intentado regular esto mediante leyes pero sin embargo son el país que más importa bienes que tienen algún tipo de esclavitud en su cadena debido a la falta de definición de lo que significa la explotación laboral.

“AT&T Refreshes Its Supplier Diversity Program” es otro artículo que nos recuerda otro de los problemas que enfrenta nuestra sociedad, la falta de igualdad de oportunidades. El artículo nos menciona como AT&T ha gastado 173 billones de dólares en 50 años promoviendo la inclusión de la minorías pero considera que aún tiene mucho que hacer  en la diversidad con sus proveedores, en la búsqueda de un cambio positivo en las comunidades locales.

El programa de diversidad con los proveedores de AT&T se enfoca en estimular el crecimiento de la diversidad en los trabajos, mejorar las oportunidades para desarrolla técnico y promover el crecimiento de una comunidad de proveedores que cumplen con la diversidad, por lo que en su reporte piensa incluir a partir del 2020 el número de trabajos que posean representantes de diversidad en su base de proveedores.

El programa tiene un fuerte apoyo económico y un consejo consultivo ejecutivo, específicamente para la comunidad afroamericana. El programa en general se sostiene en tres pilares:

  • Utilización y gasto en proveedores diversos
  • Creación de trabajos para posiciones de diversidad y el impacto en la fuerza laboral
  • Fomento de la diversidad en los negocios, defensa y crecimiento en proveedores tier 2

La empresa dará más valor a las organizaciones que se comprometan con sus comunidades, demostrando esto mediante un mayor gasto con proveedores locales diversos y fomentando la diversidad en su ecosistema. Esto les permitirá alcanzar el status de proveedores preferidos y una ventaja en las decisiones de suministro.

Mayor información del programa de AT&T se encuentra en attsupplierdiversity.com.

Para completar esta visión, un artículo de la revista ISM Magazine de Septiembre del 2019, nos habla de cómo ser un influenciador para la toma de decisiones éticas, “How to be an influencer for ethical decisión-making”, escrito por Helen Eckmann.

Los estándares de conducta dentro del suministro no siempre son precisos, la organización de abastecimiento debe asegurarse que sus expectativas son entendidas claramente por su personal y los proveedores.

Algunas organizaciones piensan que seguir estrictos códigos de ética resuelve sus problemas del día a día pero las cadenas actuales operan con diferentes culturas y perspectivas que al enfrentar ciertas decisiones éticas no son tan simples de interpretar y pueden tener graves consecuencias no esperadas. Cada individuo tiene una percepción de lo que es correcto y lo que es malo, basado en sus culturas y filtros creados a través de su experiencia personas, y en muchas ocasiones esto no está alineado con los valores de la organización.

Para evitar todo lo anterior, la empresa debe ser muy clara sobre las conductas esperadas en su personal y las consecuencias de desviarse de los valores y principios corporativos.

En el caso de las decisiones dentro de la cadena de suministro éstas resultan complejas cuando se refieren a temas como la protección de información, la ciberseguridad, el tráfico de personas o la corrupción. Durante un entrenamiento en decisiones éticas las pregunta que siempre se debe hacer es ¿Cuál es la respuesta correcta?

Por ejemplo, en el caso de la ciberseguridad, que está considerara como el riesgo número 1 en la actualidad, se requiere que los controles y políticas establecidas promuevan una conducta de tres pasos: detenerse, pensar y actuar. La forma en que el personal se adhiere a los controles marca en gran medida el éxito del programa, sin embargo, las urgencias parecen nublar la mente de la gente y se aceptan “excepciones” que violan las políticas, generando una situación ética y una grave exposición a la organización.

Cuando se habla del tráfico de humanos, las presiones por los costos objetivos hace que muchos compradores simplemente se detengan en el análisis del suministro en el Tier 2, y no quieran revisar más abajo en donde seguramente se violan estas políticas.

Para el tema de corrupción, es posible que lo que sea legal en una cultura o localidad en específico, no lo sea en otra, sobre todo en temas asociados con los sobornos y sus múltiples rostros, por lo cual los controles enfrentan graves retos.

Al enfrentar decisiones éticas es esencial:

  • Tomar el tiempo necesario para considerar todos los aspectos
  • Ver el asunto desde varias perspectivas
  • No solo considera el acto ético, sino también como será percibido
  • Conducir discusiones difíciles en un sentido positivo
  • Mantenerse en una posición para corregir problemas

Tomar una “pausa estratégica” puede ser clave para una mejor decisión, mirar el “bosque y no los árboles” aplica adecuadamente en las decisiones éticas. Escuchar y entender de forma positiva posiciones opuestas abre la posibilidad de tomar mejores decisiones.

Muchas decisiones no éticas se toman porque los individuos o las corporaciones pensaban que no había otra opción, mantenerse en una posición cuando parece que las circunstancias están fuera de nuestro control parece algo muy complicado, pero tener una perspectiva diversa ayuda a transparentar la situación, remover filtros y encontrar alternativas.

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