El incierto camino de la digitalización

El camino a la digitalización es una experiencia individual para cada empresa que debe ser una prioridad de la alta dirección y estar preparado para una gran incertidumbre generada por la propia evolución de la tecnología y las regulaciones a su alrededor.

La transformación digital es un reto muy complejo, McKinsey deja claro en su artículo llamado  “Mastering the duality of digital: How companies withst and disruption” que las compañías tienen que actuar de forma simultánea en innovar con nuevos negocios digitales y al mismo tiempo digitalizar sus operaciones centrales, se trata de abrir nuevos horizontes pero al mismo tiempo evolucionar los actuales.

Un estudio de McKinsey identificó que en las empresas de mejor desempeño 50% han desarrollado nuevos negocios digitales contra solo el 37% del resto de las empresas. Estas mismas brechas se notan en otras áreas, por ejemplo 66% de las empresas que producen mejores resultados han adquirido capacidades o negocios digitales contra solo el 44% de las menos exitosas.  Finalmente 46% de las empresas de mejor desempeño han lanzado ofertas totalmente digitales contra solo el 28% del resto.

Pero recordemos que entrar al mundo de la digitalización es solo una parte del reto, transformar el negocio central es el otro tema y esto se ve reflejado claramente con la integración de tecnologías de información. En este tema, las brechas entre las empresas exitosas y el resto son mucho mayor, por ejemplo:

  • 39% de las empresas exitosas están identificando innovaciones tecnológicas de punta para su negocio contra solo 4% del resto
  • 34% de las de alto desempeño están automatizando procesos de negocio contra solo el 3% del resto
  • 33% de las empresas de mejor desempeño están trabajando en mejorar el comercio electrónico y la experiencia en línea contra solo el 3% del resto.

El impacto de la tecnología es clave en la competitividad el nuevo mundo digital, ya sea para hacer la información más accesible para la empresa o sus socios comerciales, así como para modificar los procedimientos operativos diarios.

Cada empresa deberá moverse a la digitalización de acuerdo a las demandas de su mercado, por lo que, si se toma en cuenta el grado de cambio requerido junto con la velocidad del cambio, se les puede agrupar en 4 tipos:

  • Poco cambio a baja velocidad. Para empresas con poca demanda digital que pueden darse el lujo de seleccionar solo algunas tecnologías para mejorar puntos específicos
  • Altos cambios a baja velocidad. Empresas que vivirán en dos mundos, el tradicional y el digital, lo que es una gran carga de trabajo para mantener foco en el negocio actual mientras se construye el futuro.
  • Bajos cambios, pero con alta velocidad. El riesgo es que la velocidad del cambio distraiga la atención de la empresa sobre los actuales negocios.
  • Altos cambios muy rápidos. Son las empresas con más riesgo ya que de no cambiar a la velocidad adecuada seguramente quedarán fuera de sus mercados.

Identificar la posición de la organización y actuar acorde al reto es clave para la continuidad del negocio.

Competing in an age of digital disorder” publicado por ATKearney, es otro documento que ayuda a entender la complejidad del camino a la digitalización de las organizaciones.

Los conflictos entre Estados Unidos y China han generado que los desarrollos tecnológicos tomen dos caminos diferentes y esto trae consecuencia en los estándares digitales de ciertas industrias, por lo que se ha generado un período de desorden digital que complica más el ya de por si complejo reto de la transformación digital.

Bajo la perspectiva de AT Kearney, el mundo digital se puede dividir en 3 grandes etapas:

  • De 1990 a 2016, donde proliferan las tecnologías digitales y se inicia una transformación social
  • De 2016 a posiblemente 2030, en donde los gobiernos intensifican las regulaciones de la actividad y se escala una competencia global
  • A partir del 2030, en donde solo se pueden especular sobre algunos escenarios, como:
    • Acciones para disminuir el gran poder de la digitalización sobre la vida y los trabajos de las personas
    • Mayor control de los gobiernos y la sociedad sobre la digitalización
    • La digitalización como la mayor demostración de poder del capitalismo
    • Mínima regulación del flujo de información

Negar el impacto en la digitalización en los negocios y la vida personal es no reconocer que en Estados Unidos el 36% de la fuerza laboral es parte de la economía Gig y ésta basa su operación en plataformas digitales o que se estime que para 2021 el 17.5% de las ventas de retail se realicen por comercio electrónico.

Para estar preparado para el futuro orden digital es importante apoyarse en el modelo SCORE:

  • Strategy, estrategia. Redefinir la propuesta de valor de la organización y apoyarse en habilitadores digitales, apoyarse en análisis de escenarios
  • Customer experiencia, experiencia del cliente. Relaciones basadas en transparencia y confianza, con personalización de los productos y servicios operando en ecosistemas digitales.
  • Analizar y actuar en base a datos confiables, operando en un ecosistema digital con los socios de cadena.
  • Riesgo, gestión y compliance. Mejorar la ciberseguridad, atender temas de privacidad de datos en cada lugar.
  • Empleados y Cultura. Preparar a la fuerza laboral, generar nuevos talentos, crear una cultura empresarial digital y defender una ética digital.

Aún falta mucho por desarrollar sobre la regulación digital, y esto afectará fuertemente su desarrollo debido a sus impactos sociales, económicos y políticos, pero esto no debe ser un pretexto para detener la evolución hacia la digitalización.

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