El rostro financiero de la sostenibilidad

Entender el impacto financiero de la sostenibilidad en el corto y largo plazo de las empresas contribuye a acelerar la atención que la alta dirección debe poner en este tema.

Cuando hablamos del tema de sostenibilidad debemos recordad la amplitud de su aplicación, ya que si nos basamos en las famosas 3 Ps (People, Planet y Profit), o en el concepto de la triple utilidad, TBL (financiera, social y medio ambiente), nos damos cuenta de que muchos temas cotidianos forman parte de este gran universo.

La mayor parte de las personas no tienen problema en comprender rápidamente la sostenibilidad desde la perspectiva social o ambiental, pero cuando uno se refiere a la parte financiera, las cosas ya no son tan claras. El grupo G20, constituyó en 2015 la fuerza de trabajo relacionada con la divulgación financiera de temas relacionados al clima (TCFD), que tiene como objetivo aumentar las medidas adoptadas en respuesta a los riesgos financieros relacionados con el clima. Sus recomendaciones son voluntarias y buscan crear una economía sólida y preparada.

Las recomendaciones del TCFD están dirigidas al sector financiero y no financiero, y es especialmente relevante para empresas con ingresos anuales superiores a 1000 millones de dólares.

Las recomendaciones del TCFD impactan a las empresas en los siguientes temas:

  • Mitigar riesgos relacionados con el cambio climático
  • Inversiones responsables que se basen en la transparencia y el análisis de riesgos para reducir las pérdidas de capital.
  • Han sido incorporados en la calificación crediticia de algunas grandes organizaciones financieras.

Las recomendaciones del TCFD contribuyen a la emisión de reportes corporativos de uso común como:

  • Cuestionario sobre el cambio climático, CDP
  • Principios de gobierno corporativo del G20
  • Principios para la inversión responsable, UNPRI
  • Iniciativa para el reporte global, GRI
  • Consejo internacional de reporte integrado, IIRC

El cambio climático presenta grandes riesgos a las organizaciones. Los riesgos graves son generados por fenómenos meteorológicos extremos como ciclones, huracanes o inundaciones, los riesgos crónicos se entienden como cambios a largo plazo de los patrones climáticos, como el incremento de las temperaturas que causan el aumento del nivel del mar, así como olas crónicas de calor. Ambos son capaces de generar grandes daños a los bienes materiales e interrumpen la operación de las cadenas de suministro, lo que se traduce en bajas del rendimiento financiero.

Los impactos del clima también generan otro tipo de impactos negativos en diferentes categorías de riesgos como:

  • Reputación
  • Mercado
  • Tecnología
  • Políticos y legales

Atender los impactos causados por el cambio climático también ofrece importantes oportunidades para las empresas que lo atienden de forma proactiva:

  • Mejorar la eficiencia de recursos como transportes o uso de agua
  • Reducir los costos de energía, mediante el uso de energías renovables de baja emisión de gases
  • Desarrollar nuevos productos y servicios que se caractericen por sus innovaciones y desempeño sostenible
  • Diversificar las actividades comerciales mediante la diversificación de actividades
  • Amentar la capacidad de adaptación hacia una economía baja en carbono

Las empresas que se alinean con las recomendaciones del TCFD realizan cuatro pasos básicos:

  1. Evalúan su exposición al riesgo
  2. Analizan escenarios para identificar oportunidades
  3. Realizan análisis financieros de como se verá afectada la organización en esos escenarios
  4. Definen estrategias finales para reducir las amenazas y maximizar las oportunidades relacionadas con el clima

Tengamos presentes que se requerirán invertir $93 trillones hasta el 2030 para limitar el calentamiento global a dos grados que es el gran objetivo del planeta en base a los objetivos con base científica (SBT).

En las otras perspectivas de la sostenibilidad, ahora la social y medioambiental, existen 821 millones de personas malnutridas en el mundo y 1 millón de plantas y animales están en riego de extinción. Es por esto por lo que 93% de los líderes de negocio aceptan que sus empresas deben tener un impacto en la sociedad más allá de la generación de utilidades.

Los empleados, los consumidores y otros stakeholders, pueden actualmente detectar fácilmente si las organizaciones tienen un verdadero compromiso con mejorar sus impactos en la sociedad. Las empresas deben pasar de las intenciones a las inversiones tangibles en la mejora de la situación. Los esfuerzos no van solo hacer la imagen de la marca, es crítico para la generación de utilidades. Invertir en la sostenibilidad no es una moda temporal, es algo que impactará en el largo plazo la rentabilidad, el crecimiento y la participación de mercado.

Conforme más consumidores demandan a las compañías operar de forma ética, los equipos de abastecimiento necesitan asegurar que sus patrones de compras se alinean con las metas sociales de su empresa. Si el compromiso es con el medio ambiente, se requiere contar con proveedores comprometidos con el tema. Un estudio de BCG mostró que el impacto social de la organización como diferenciador de ventas es 13 veces más valioso que ofrecer embarques sin costo o algún tipo de rebate.

Para mayor información consultar: “Introducción a las recomendaciones del Task Force on Climate-related Financial Disclosures”  publicada por Grupo Ecoact,” Why Social Impact is a C-Suite Issue” escrito por Paul Polizzotto

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