Entendiendo más del cambio climático y la esclavitud moderna

Dos temas de alto impacto social que deben ser considerados en las estrategias de suministro de las organizaciones son el cambio climático y la esclavitud. Actuar proactivamente evitará que la empresa sufra graves daños al valor de su marca y su competitividad.

Aunque hay quien se atreve a negarlo, el clima del mundo está cambiando y esto afecta a todos y cada uno de los seres humanos del planeta, causando importantes impactos en aspectos de justicia social, los derechos humanos, la competencia por los recursos naturales, la hambruna y la migración forzada, y todo esto demandan de acciones inmediatas por parte de las empresas y los gobiernos.

Las actuales cadenas de suministro, operan en ambientes globales con insumos producidos en localidades específicas y operan con muy bajos niveles de inventario, por lo cual son más vulnerables a los impactos ocasionados por los riesgos climáticos.

Los cambios en el clima pueden afectar a las cadenas de diferentes formas, una de ellas es incrementando o generando cambios constantes en los costos de producción de productos o prestación de servicios, también afectan la calidad de los productos y servicios previstos, finalmente tienen repercusiones sobre la velocidad y confiabilidad de las entregas. Todo esto va en contra de los objetivos esenciales de una cadena, mantener costos bajos, acelerar las entregas, ofrecer soluciones de calidad y tener respuesta a las amenazas de la operación.

Pero, por otro lado, las empresas que están teniendo éxito en la gestión de este tipo de riesgos han logrado satisfacer las demandas cambiantes de los clientes, proteger a sus trabajadores y se han adaptado efectivamente a los cambios de tecnología.

Para poder atender el tema, las organizaciones deben realizar 3 acciones básicas:

  • Identificar sus prioridades climáticas. Hacer una evaluación estructurada de la cadena para priorizar las áreas de mayor riesgo, las que ofrecen las mayores oportunidades para crear una cadena resiliente en colaboración con sus socios de negocio.
  • Tomar acción y desarrollar objetivos. Las acciones deben ser coordinadas con otros miembros de la cadena y tener objetivos medibles y perfectamente acotados en el tiempo para reducir lo más rápido y con la menor inversión la exposición a estos eventos. Las acciones pueden ser internas, en los proveedores o con una amplia colaboración.
  • Evaluar el impacto. Al medir, la empresa conoce la efectividad de sus acciones para realizar los ajustes necesarios.

Los riesgos climáticos se pueden clasificar en dos grandes grupos, los puntuales, que son eventos como ciclones, huracanes o inundaciones, y los cónicos, que tienen impactos de largo plazo como el cambio del nivel del mar, a las olas de calor crónicas.

A la par de los problemas climáticos, las organizaciones deben estar conscientes y tomar acciones contra la esclavitud moderna que toma diferentes formas dentro de la sociedad. Se estima que el 66% de este tipo de esclavitud ocurre para explotación sexual, 28.7% en trabajo forzado y 5.3% en servicio doméstico. Se estima que existen alrededor de 40 millones de personas en el planeta en diferentes condiciones de explotación.

El reconocimiento del trabajo forzado se inició desde 1930 y se define como todo aquel trabajo o servicio que es recibido por cualquier persona bajo la amenaza de una penalización y para el cual la persona no se ha ofrecido de forma voluntaria.

La esclavitud ocurre más fácilmente en la población económica y socialmente vulnerable, aquellos que tienen que migrar de sus lugares de origen por conflictos locales o la falta de oportunidades económicas, que han sido y serán más frecuentes a consecuencia del cambio climático.

El desarrollo de cadenas globales hace muy difícil identificar en que momento la mano de obra o los materiales utilizados en la creación del producto son parte de un proceso de esclavitud.

La esclavitud moderna se da con mayor frecuencia en las industrias de construcción, manufactura, agricultura, servicios de alimentos y hospedaje, así como en el comercio.

Entre las formas más comunes de esclavitud se tiene:

  • Ligado al pago de un préstamo, en muchos casos generado por los gastos asociados a poder salir de un país.
  • Por herencia. Ocurre en sociedades con estructuras sociales muy jerárquicas donde los hijos deben continuar el pago de deuda de sus padres.
  • Como resultado de violencia o intimidación.
  • Con un gran énfasis en el trabajo agrícola en el café, tabaco, azúcar y algodón, aunque también es muy frecuente en la extracción de oro y la fabricación de ladrillos.

Se estima que la preferencia de los milenials por conocer el origen de los productos que consume puede ser un gran apoyo par combatir este problema global. El valor social de las marcas impulsa a tomar acciones para su protección.

El desarrollo de leyes asociadas con la eliminación de la esclavitud ha puesto mucho énfasis en el desarrollo y aplicación de políticas, pero ofrece muy poca protección a las víctimas. Mientras más grande y dispersas es una cadena, resulta más complicado atender el tema aún con el apoyo de empresas especializadas o agentes locales.

Existen al menos cinco acciones específicas que las empresas deben tomar para atender este grave problema social:

  • Generar códigos de conducta que claramente definan las políticas de la organización en su relación con los proveedores y los estándares mínimos que estos deben cumplir en relación al tratamiento de sus trabajadores. La política debe ser clara en su posición con relación a la esclavitud y tener previsiones contractuales para comunicar claramente sus intenciones.
  • Demostrar un claro compromiso de la alta dirección con las acciones para prevenir y mitigar el tema de la esclavitud moderna, no es solo reconocer su existencia, implica actuar para su eliminación.
  • Trabajar en conjunto con los proveedores para dar guía y apoyo en el entendimiento y toma de acciones que les permita cumplir con los códigos de conducta, las leyes y las regulaciones asociadas.
  • Realizar profundas evaluaciones a los proveedores para asegurar que tienen prácticas de trabajo consistentes con los códigos de conducta de la organización.
  • Colaborar con ONGs para difundir sus códigos de conducta y modelos de evaluación, iniciando con adherirse las UN Global Compact.

Las empresas de promover el uso de prácticas justas de compra y estar conscientes del riesgo de la esclavitud moderna para su operación y el valor de su marca.

Para mayores detalles consultar lo siguientes documentos: Climate + Supply Chain publicado por BSR así como “Eradicating Modern Day Slavery in Global Supply Chains”, publicado por Avetta.

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