Fortaleciendo la resiliencia de la cadena de suministro

Toda acción que conduzca a fortalecer la resiliencia de una cadena de suministro contribuye a mejorar la competitividad de la cadena en general y la de cada uno de sus miembros.

La resiliencia pasa de ser una ventaja competitiva a un requisito para sobrevivir en la llamada “nueva normalidad”. Entendemos por resiliencia a “la habilidad de una organización de recuperarse fácilmente cuando es sometida a una fuerza o un cambio”, en la cadena de suministro esto significa contar con la habilidad de adaptarse rápidamente a los cambios de las interrupciones, así como también tener una gestión efectiva del riesgo. Debemos tener claro que la resiliencia es un traje hecho a la medida de cada organización.

Algunas características relevantes de la resiliencia son:

  1. La habilidad para regresar al estado original
  2. La fortaleza de las reservas de la organización
  3. La flexibilidad
  4. La capacidad de adaptación
  5. La adecuada mitigación del riesgo

Algunos de los consejos que las empresas deben de considerar para mejorar la gestión de su resiliencia son:

  1. Tener una planeación a largo plazo. Suponer que los eventos son aspectos puntuales en donde se volverá a la normalidad rápidamente es un grave error, debemos considerar que cuando algo ocurre, sus efectos sobrevivirán durante años, por lo cual sus impactos deben ser anticipados y atendidos en forma oportuna.
  2. Tener claridad sobre los objetivos. Cuando se analiza el riesgo, la pregunta básica es ¿qué puede ocurrir que impida el logro de los objetivos de la cadena de suministro?, es a partir de lo que se desea obtener como se identifican los riesgos potenciales. Elaborar escenarios que permitan evaluar diferentes estrategias es clave para garantizar la continuidad.
  3. Invertir en analítica. Los modelos de analítica predictiva y prescriptiva son básicos para un análisis adecuado de escenarios y la correcta toma de decisiones.
  4. Mapear la cadena de suministro. Iniciando con los proveedores inmediatos y corriendo tanto como sea necesario se podrá construir un modelo en el que se identifican las debilidades y se puedan tomar acciones para reducir las o eliminarlas
  5. Invertir en flexibilidad y agilidad. Las cadenas deben ser diseñadas bajo el principio de que se presentarán cambios a interrupciones inesperadas y no bajo el supuesto de que se enfrentarán escenarios estables, en los cuales la prioridad debe ser reducir los inventarios y los costos.
  6. Mejorar los pronósticos de la demanda. Algunas organizaciones realizan pronósticos sesgados debido a la falta de información o a confiar demasiado los resultados históricos. Apoyarse en nuevas tecnologías permitirá encontrar soluciones que optimicen los criterios relevantes para la organización.
  7. Estresar la cadena. Como consecuencia del crecimiento de las redes globales, las cadenas suministro están más expuestas a riesgos difícil de predecir, simular la ocurrencia de eventos y validar la calidad de nuestras respuestas permitirá mantener a la organización con un adecuado nivel de resiliencia.

Lo único cierto en el futuro, es que éste será incierto y para lidiar con esta realidad, es necesario apoyarse en las nuevas tecnologías que permiten anticipar algunas situaciones y al mismo tiempo responder de manera ágil ante eventos inesperados.

Para entender un poco la complejidad de las nuevas cadenas de suministro, McKinsey nos presenta los resultados de 4 empresas globales en relación a sus proveedores conocidos de Tier 1 y los proveedores de niveles inferiores. En el caso específico de General Motors, se reconocen 856 proveedores directos y más de 18,000 en niveles inferiores, para la fabricante equipos aeronáuticos Airbus, se consideran 1676 proveedores directos y más de 12,000 en niveles inferiores. Para el caso de la firma electrónica Apple se estima en 638 proveedores directos y más de 7,400 en los niveles inferiores y para la fabricante de productos de consumo Nestlé, se estima en 717 proveedores directos y más de 5,000 en los niveles inferiores.

Como mencionamos anteriormente, cada cadena de suministro y cada miembro dentro de la cadena tiene su propio nivel de riesgo por lo que debe de construir su resiliencia a la medida de sus necesidades. Un elemento que impacta esto es la estructura que tienen las redes de su cadena, por ejemplo, si la empresa tiene una alta concentración de suministro o demanda en pocos proveedores o clientes, se considera que tiene una mayor vulnerabilidad. Eso también ocurre cuando la empresa no tiene sustitutos para ciertos componentes o cuando su red de proveedores está altamente interconectada, la vulnerabilidad aumenta. Otras causas por las cuales la vulnerabilidad puede ser más intensa es cuando las cadenas son muy largas y resulta difícil tener visibilidad o se carece de transparencia básica para conocer lo que está ocurriendo

La firma Deloitte nos recomienda para construir resiliencia y acelerar el desempeño que se realicen las siguientes cinco acciones:

  1. Entender los datos y emplear analítica de riesgo
  2. Gestionar el compliance interno y con los proveedores
  3. Monitorear y mitigar los riesgos durante la vida de los contratos
  4. Evaluar continuamente a los proveedores usando un enfoque basado en riesgos
  5. Educar a los proveedores y a los profesionales en cadena de suministro.

Para mayor información consultar: “Supply Chain Resilience 9 Things to Consider and How to Be Successful” publicado por River Logic, “Risk, resilience, and rebalancing in global value chains” publicado por McKinsey Global Institute así como “Trend Report: Supply chain resilience” publicado por Deloitte.

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