La evolución de la gestión de riesgo en compras

La gestión de riesgo pasó de ser una tarea secundaria a un elemento clave en la administración profesional de los suministros. La complejidad de la tarea demanda una mayor inversión de recursos que protege a la empresa de daños mayores.

A pesar de que durante varios años el tema de la gestión del riesgo con los proveedores ha estado entre los 3 más relevantes para los CPO´s, las organizaciones aún limitan su visibilidad al nivel Tier 1 de proveedores lo que deja a las empresas altamente expuestas a muchos tipos de riesgos que pueden afectar la continuidad del suministro y la permanencia de los costos.

Un tema que debe ser atendido es el riesgo asociado con el cumplimiento de prácticas éticas en las compras, que forma parte de la responsabilidad social corporativa de la organización. Esto implica que las empresas se comprometan a vigilar que no hay víctimas de esclavitud moderna o trabajo infantil, por mencionar algunas, en sus cadenas de suministro.

El otro tema asociado con el riesgo son las amenazas asociadas con la ciberseguridad, que resultan como consecuencia de la integración de los proveedores a plataformas digitales en las cuales se comparte información y se aceleran los procesos operativos y estratégicos.

Otros de los aspectos esenciales del riesgo con los proveedores, que se complican un poco más en el mercado global, se refiere al monitoreo de la estabilidad financiera, las coberturas de los seguros y el cumplimiento a las regulaciones asociadas con los componentes que se adquieren. Es claro que es imposible monitorear a todos los proveedores todo el tiempo a lo largo del globo.

Hay que poner atención al manejo que los proveedores tienen sobre sus coberturas de seguros, montos, coberturas, vigencias y cualquier aspecto que puedan afectarnos debido a un mal manejo.

La atención a la reputación debe ser también un tema importante, se debe contar con un sistema formal para monitorear los diferentes medios de comunicación y las redes sociales para identificar proactivamente cualquier asunto que tenga impacto sobre la imagen de la organización.

No olvidar los temas relativos al manejo del riesgo en referencia a la seguridad y la salud de los colaboradores, que tiene impactos sobre el clima laboral, la productividad y la imagen de la organización y sus socios de negocio.

Las fuentes de riesgo pueden ser clasificadas en base a su impacto potencial y su probabilidad de predicción o habilidad para influir en ellos con el fin de poder priorizar la atención que se les presta. Entre las fuentes más comunes tenemos:

  • Riesgo ambiental
  • Regulaciones
  • Problemas geopolíticos
  • Catástrofes
  • Precios de Commodities
  • Retrasos en las entregas
  • Desempeño de proveedores
  • Exactitud de pronósticos
  • Fallas mecánicas
  • Problemas de calidad
  • Fluctuaciones de las monedas

La amplitud de las fuentes y la complejidad de la gestión de los proveedores ha llevado al tema a una evolución de tres etapas.

  • Etapa 1. Hágalo usted mismo. El personal de la empresa monitorea a los proveedores, mercados, regulaciones, países, etcétera. Esto generalmente produce resultados inconsistentes y reactivos que ayudan poco a la gestión del riesgo.
  • Etapa 2. Suscripción a fuentes de información. Se accede a diferentes fuentes gratuitas y pagadas que alertan sobre ciertos cambios generales de forma esporádica pero que ayuda a construir un escenario parcial del riesgo.
  • Etapa 3. Contratación de servicios especializados. Empresas que monitorean mercados, países o proveedores específicos a petición de la organización. También dan seguimiento a los cambios regulatorios y envían alertas oportunas.

Lo que las empresas deben hacer para sacar provecho de la tercera etapa de evolución es:

  1. Segmentar y priorizar los proveedores, productos, mercados, industrias y regulaciones que se deben monitorear en base a su impacto en el negocio y número de proveedores disponibles.
  2. Definir con claridad las variables a monitorear con sus posibles fuentes y escala de evaluación para reducir lo más posible la subjetividad
  3. Definir las estrategias para gestionar los riesgos
  4. Monitorear la evolución de las variables relevantes

Para contar con un programa de evaluación de riesgo de proveedores de clase mundial se recomienda contar con al menos estos cuatro componentes relevantes:

  1. Un programa personalizado de riesgo basado en las necesidades específicas de la organización
  2. Un sistema para validar y gestionar la información que se recolecte o sea proporcionada por los proveedores
  3. Un monitoreo continuo lo más cercano al tiempo real
  4. Un sistema estandarizado de reporte con claros indicadores

Alcanzar un adecuado nivel de madurez en la gestión de riesgo en suministros demanda de una clara estrategia, la adecuada asignación de recursos, así como un oportuno sistema de información y toma de decisiones que justifique la inversión.

 

Para mayor información, les recomiendo consultar: “Procurement risk – limited visibility of the supply chain”, escrito por Marin Stark, “Supplier risk management in direct procurement” publicado por GEP

Discuss this:

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.