Mejorando el uso de los seguros en el transporte. Parte 2 de 2

Cada empresa tiene diferentes niveles de madurez en el adecuado uso de los seguros, conocer las causas que disminuyen su adecuado uso y las tendencias del mercado, permite al profesional en suministros optimizar el uso de esto instrumento de riesgo.

En un documento muy interesante publicado por UPS llamado “Will you be ready when a loss happens to you?”  hay una frase muy relevante para los profesionales en suministro que dice: “Más y más compañías valoran un profesional en suministros que pueda anticipar y encontrar maneras de mitigar el riesgo, en lugar de aquellos que tratan con las consecuencias cuando éste pasa. Pero si algo pasa, la salud financiera de la compañía debe ser protegida y es ahí donde deben utilizarse los seguros.”

Los profesionales de suministro deben de tener conocimientos básicos acerca de los instrumentos que las aseguradoras ofrecen como medios para transferir el riesgo en sus múltiples formas. En particular, el documento de UPS se centra en la pérdida o daños de mercancía en tránsito, que es un área relevante para la función de compras, ya que representa el flujo “Inbound” de las adquisiciones y es un paso esencial para asegurar la entrega confiable y oportuna de las mercancías.

Algunos datos del documento son relevantes conocer,  por ejemplo, se estima que alrededor de  52 contenedores son perdidos o dañados en el mar cada semana. Cosa que puede ser poco relevante, hasta que uno de ellos contiene mercancía para nuestra organización.

Cuando tengo la oportunidad de platicar sobre los diferentes medios de transporte, generalmente hago especial énfasis en aclarar que el mundo del transporte marítimo es muy particular y demanda de un amplio conocimiento de las regulaciones que se aplican. Una de ellas, es la ley “General Average”, en la que se indica que todas las partes que tienen mercancia dentro de una nave, son proporcionalmente responsables de cualquier pérdida resultado de un sacrificio voluntario por parte del barco o la carga, para salvar el todo en una emergencia. Esto significa, que aquellos cuya carga llegue a puerto aún sin problemas, tendrán que contribuir, basado en una participación proporcional, a la remuneración de las partes cuyos bienes fueron perdidos. La pregunta que surge de forma natural es ¿Hasta qué monto debemos estar protegidos en caso de que se declare la ley GA?

Otra estadística importante a conocer, es que en 2016, el 43% de los incidentes en el transporte en Estados Unidos correspondieron a camiones, y que algunos estudios indican que el 76% de las organizaciones han sufrido interrupciones en su cadena de suministro en los últimos 12 meses.

Existen esencialmente 3 tipos de riesgos en la carretera que deben ser considerados: pérdida completa, daño y retraso. Para la pérdida completa y el daño, algunos consideran que el costo es únicamente el valor de lo indicado en la factura, para embarques inbound, o el valor económico de su venta, lo que se le facturaría al cliente en el caso de embarques outbound. Pero para la pérdida impacta otros factores, como la falta disponibilidad de material para servir al cliente, que puede traducirse en pérdida de venta, caída en la participación del mercado o daños a la imagen de la marca. En el caso de los retrasos, también se puede impactar el valor de la marca o se disminuye el monto de los ingresos.

El documento de UPS, considera que la relación entre la nueva venta que se requiere realizar para compensar la mercancía perdida, puede ser de 15:1, es decir, si una empresa tiene margen de ganancia del 6% y pierde mercancía por un valor de $233,000, requeriría de vender poco más de 3.8 millones extras para recuperar el costo de la mercancia perdida.

Hay que  entender muy claramente a las responsabilidades que los transportistas asumen sobre la mercancía. Algunas regulaciones locales pueden obligar a los transportistas a cubrir algunos aspectos sobre la pérdida o el daño de la mercancía, pero generalmente son muy limitadas.

Un ejemplo de lo anterior, es que un transportista marítimo solo es responsable de $500  USD por contenedor o las empresas de paquetería que se limitan a cubrir $100 USD por envío.

Los contratos de los transportistas incluirán cláusulas que limitan su responsabilidad utilizando situaciones como:

  • Actos de Dios
  • Actos de guerra
  • Fallas del embarcador, como empaque inadecuado
  • Defectos en los bienes
  • Acciones de gobierno

Recordemos que en el caso del comercio exterior, el adecuado uso de los INCOTERMS permite detallar las responsabilidades que comprador y que el vendedor tiene en sobre el riesgo de la mercancía.

El artículo hace mención a 3 formas en que la organización puede minimizar sus riesgos:

  • Auto-seguros. En este caso, la organización separa una cierta cantidad de dinero para compensar posibles pérdidas. Esto funciona adecuadamente para riesgos previamente conocidos que pueden ser medidos con elevada precisión.
  • Cobertura de propiedad la empresa y daños, (P&C). Este es un tipo de seguro general que protege las propiedades de la organización y que puede ser extendido para cubrir inventario en tránsito. Hay que asegurarse que la cobertura extendida garantice daños y pérdidas de mercancia en tránsito y los montos cubiertos por los mismos.
  • Seguro de carga. Este puede ser provisto por el transportista o un tercero y puede ser aplicado de forma transaccional o anual. Generalmente, cubre los bienes en tránsitos, incluyendo los periodos en los que el vehículo está detenido o mantenido en un almacén de forma temporal.

 

El estudio indica que la mayoría de las firmas, prácticamente el 90%, no tienen un proceso robusto de gestión de riesgo y se limitan a comprar un seguro sin entender la complejidad de la cadena propia de la organización. Esto es claramente es un alto riesgo, pero también representa una oportunidad para las organizaciones.

En la realidad las pólizas pueden ser muy flexibles, cubrir todos los medios de transporte, y personalizarse al tipo de bienes y niveles de tolerancia de la organización. Los seguros pueden abarcar la recuperación del ingreso perdido si así se contrata.

Entre los factores más relevantes para estimar el costo del seguro podemos considerar:

  • El tipo de cobertura de transacciones o el plazo incluido
  • El valor de lo asegurado
  • El tipo de empaque utilizado
  • La ruta que se utilizará
  • El INCOTERM que se define en la transacción
  • Los modos de transporte involucrados
  • El historial de pérdidas de la compañía
  • Los límites de la política, como el monto de deducibilidad
  • El tipo de producto
  • El juicio del asegurador

Al final, el valor del seguro no es más que un valor estimado que considera la probabilidad percibida de ocurrencia de un evento multiplicado por el impacto pervivido en caso de ocurrir, es decir, que tradicionalmente se maneja por barco  un promedio de $5,000,000 y se estima una probabilidad de pérdida del 2%, entonces la pérdida estimada es de $100,000. Si el pago anual es de $50,000, el monto hace sentido considerando el monto que se puede perder.

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