Recesión económica y crecimiento acelerado

Es inminente la aparición de una recesión económica mundial, conocer lo que otros están haciendo resulta de utilidad para validar nuestras acciones. Sin embargo, aún en entornos difíciles hay empresas que crecen aceleradamente y tienen que regirse por algunas reglas poco ortodoxas para gestionar este crecimiento.

La firma SUPLARI hizo un estudio entre profesionales de finanzas y abastecimientos para comprender mejor el tema de la recesión en Estados Unidos que creo que aporta algunas reflexiones importantes para el resto de los países.

El 55% de los profesionales en finanzas y abastecimiento, esperan una recesión para finales del 2020 pero curiosamente, un 61% sienten que están preparados para enfrentarla.

Un mensaje importante del reporte es que las áreas financieras y de compras no deben esperar hasta que se presente una recesión para tomar acciones que cuiden el gasto y los márgenes del negocio. El análisis del gasto por categoría debe ser una tarea frecuente que aporte suficiente visibilidad para actuar de forma proactiva sobre los gastos de la organización y el desempeño de los contratos que los regulan.

Las 5 respuestas más comunes que las organizaciones piensan realizar ante un escenario de recesión son:

  1. Renegociar contratos, 49%
  2. Consolidación de proveedores, 45%
  3. Diferir gastos en proyectos, 34%
  4. Evitar compras maverick, 33%
  5. Poner más gasto bajo control, 30%

Cuando se cuestionó a los participantes cuales serían las categorías sobre las cuales pondrían más atención bajo un modelo operativo de recesión, las respuestas fueron:

  1. Viajes, 60 %
  2. Gastos e instalaciones, 43 %
  3. Servicios y equipos de oficina, 40 %
  4. Mercadotecnia, 32 %
  5. Servicios profesionales de recursos humanos, 30%

Las empresas indicaron que pondrían mayor interés en un pequeño grupo de proveedores, docenas, que representan el 40% del gasto en lugar de enfocarse en los cientos o miles que generan otro 40% del gasto.

Uno de los objetivos centrales de compra sigue siendo la generación de ahorro, cuando se cuestionó sobre el destino que se daría a este dinero dentro de la organización, las 5 respuestas más importantes fueron:

  1. Reinversión en proyectos de expansión o largo plazo, 67%
  2. Los ahorros se van directamente a las utilidades, 61%
  3. Los departamentos reinvierten en sus propios presupuestos, 52%
  4. Se utilizan para pagar deuda, 48%
  5. Se va directamente a otros departamentos, 48%

Al analizar las mayores preocupaciones de compras en este escenario recesivo, encontramos que las 3 primeras son muy generales o hasta cierto punto egoístas, y que las últimas dos resultan una gran presión en el corto y largo plazo para el comprador.

  • Despido en el departamento, 50%
  • Recortes en otros presupuestos del departamento, 48%
  • Recortes en el presupuesto de gastos de la empresa, 48%
  • La alta dirección demandando encontrar rápidos ahorros, 33%
  • Perder proveedores y/o contratistas clasificados como socios, 29%

Al comparar las metas de ahorro de este año con el pasado realmente no hubo grandes cambios y los pocos que ocurrieron fueron para incrementarlas, algo que resulta un poco extraño ante un año de recesión. El rango solicitado a compras más común es entre 10% y 14% y pasó del 24% de los participantes en 2019 al 20% en el 2020, pero el rango del 20% al 24% de ahorros, creció del 8% en 2019 al 12% para el 2020.

Para balancear un poco los aspectos negativos asociados con una recesión, quiero comentar un artículo enfocado en qué hacer para soportar el rápido crecimiento de nuevos negocios, principalmente startups, que se basa en algunos pensamientos contraintuitivos bastante polémicos.

La primera regla del artículo habla de “abrazar el caos”. Es claro que el orden y la regularidad permiten mejorar las eficiencias y nos dan una sensación de estabilidad, pero “abrazar el caos” implica aceptar que la incertidumbre existe y es necesario gestionarla, principalmente en una etapa de crecimiento acelerado.

La segunda regla, se asocia mucho con la primera, es mejor contratar a alguien que tome acciones que a alguien que se concentre en tener la razón.  Alguien con experiencia en una gran empresa, puede no ser el adecuado para un ambiente de rápidas decisiones. La oportunidad va por encima de la exactitud.

Tenemos que ser tolerantes con algunos “malos” gerentes, ya que la velocidad de crecimiento puede hacer que se promueva a colaboradores que aun no están listos para gestionar a la gente y seguramente se cometerán algunos errores en el manejo del personal. Otro precio de la velocidad del cambio.

Las tres siguientes reglas son las que me parecen las más irreverentes:

  • “Lanza un producto que te de pena”. La idea detrás de esto, es que el mejor ajuste de un producto lo dan los usuarios reales y es mejor salir rápido al mercado y corregir, que esperar una perfección teórica.
  • “Deja que las llamas quemen”. Es una frase que resume la realidad de una empresa en crecimiento, habrán más problemas que tiempo para atenderlos. Solo hay que saber que existen, priorizarlos y ser pacientes para atenderlos.
  • “Ignora a tus clientes”. La base del servicio al cliente siempre ha sido “el cliente siempre tiene la razón”, pero en un mundo en crecimiento las reglas son “provee a los clientes cualquier servicio que puedas siempre y cuando no impacte negativamente la operación y se traduzca en un mal servicio”.

Es claro que estas reglas nos parecen, por decir lo menos, extrañas, pero hablan de un nuevo mundo en el que todos tenemos que aprender a trabajar y ser exitosos.

Para mayor detalle de los temas, consultar “Plans & tactics to recession-proof the enterprise. A survey of procurement & finance professionals” publicado por SUPLARI y “7 Counterintuitive rules for growing your business super-fast” escrito por Hiffman, Reid.

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