Reubicando los suministros

La nueva normalidad demanda de una revisión y restructuración de las cadenas de suministro y esto impulsará el “nearshoring”, el “reshoring” pero también la automatización de procesos y el desarrollo del talento de la mano de obra.

Una de las debilidades de las cadenas de suministro globales es la falta de visibilidad de los proveedores que se encuentran a gran distancia de donde los materiales son utilizados. La justificación tradicional para utilizar proveedores lejanos se basaba en el costo, sin embargo, ante la presencia de fenómenos mundiales que interrumpen el suministro, las cadenas de suministro se dieron cuenta de su fragilidad y del muy alto costo asociado con la interrupción de las operaciones.

El ingreso perdido como consecuencia de la interrupción de una cadena y la falta de resiliencia de la organización es mucho mayor que los beneficios obtenidos al utilizar proveedores ubicados en países de bajo costo. Las organizaciones desean mejorar su trazabilidad y tener mayor visibilidad sobre el flujo permanente de sus materiales y componentes.

Podemos afirmar que en el mundo se presentará una ola de “Reshoring” y “Nearshoring”en donde las empresas buscarán regresar a su país la fabricación de ciertos componentes o al menos ubicarlos a una menor distancia del actual, lo que generalmente implica sustituir proveedores del continente asiático.

A partir de los años 70, muchas empresas norteamericanas movieron su producción a China se estima que el 70% de la producción de ropa y el 80% de zapato deportivo es producido actualmente en ese país. El crecimiento de los costos en China y los problemas de suministro identificados como consecuencia de la pandemia del COVID-19 han hecho que las organizaciones se cuestionen estas estrategias y busquen algunos beneficios en la fabricación y el suministro local o cercano.

Entre los beneficios más relevantes de un suministro local podemos mencionar:

  1. Disminución en el costo de transporte. Cuando los productos provienen del otro lado del mar se requiere generalmente una combinación entre transporte marítimo y ferrocarril en comparación con un transporte en camión cuando los proveedores se encuentran ubicados a corta distancia.
  2. Evitar tarifas e impuestos extras. En algunos productos se paga entre el 7.5% y el 25% extra de tarifas, algunas de ellas ocasionadas por mecanismos proteccionistas generados por los países y que reducen dramáticamente los beneficios del suministro lejano.
  3. Costo de producción y mano de obra. Como mencionamos anteriormente, la alta demanda de producción en China originó un incremento en las tasas laborales y en general en los costos de producción. Para un país como Estados Unidos, resulta mucho más atractivo adquirir sus productos de México donde puede tener una reducción aproximada de 2 dólares por hora laboral en comparación con China.
  4. Menores tiempos y mayor flexibilidad de entrega. Con el objetivo de alcanzar ahorros como a las empresas estuvieron dispuestas a sacrificar flexibilidad y tiempos de respuesta, sin embargo, las nuevas demandas del mercado colocan mucho más peso a la capacidad de responder rápidamente a los cambios del mercado, por lo cual modificar las fuentes de suministro hace sentido.
  5. Mayor control. Tener las fuentes de suministro cerca de casa permite a las empresas tener un mejor monitoreo de lo que está ocurriendo y lograr una mayor sincronización entre las operaciones.
  6. Mayor transparencia. Es más fácil tener visibilidad sobre una cadena corta que sobre una excesivamente larga. Las nuevas demandas de visibilidad y reporteo generadas por la sostenibilidad son más fáciles satisfacer en cadenas cercanas.

Estos 6 puntos anteriores pueden ser vistos como los beneficios asociados a una reubicación de las fuentes de suministro, sin embargo, existen contrapesos que deben de ser evaluados claramente para tomar la mejor decisión sobre dónde adquirir los materiales y componentes. Entre los criterios más relevantes podemos considerar:

  1. El costo de capital. Reemplazar una operación realizada en un país de bajo costo en instalaciones similares en otro tipo de países puede implicar fuertes inversiones en aspectos como instalaciones y equipos. Estas inversiones deben de ser parte de una visión a largo plazo y no simplemente una decisión para obtener beneficios inmediatos.
  2. Encontrar mano de obra calificada. En algunos sectores resulta muy difícil encontrar personal con la misma experiencia y conocimiento que el que se ha desarrollado en los últimos años principalmente en China.
  3. Economía de escalas. Ningún país puede igualar las tasas de producción que actualmente se realizan en China, así como su capacidad para poder elaborar productos desde el inicio hasta el fin.
  4. Costo de mano de obra y producción. Los bajos costos laborales de los países asiáticos son imposibles de igualar en los países de mayor desarrollo y esto siempre será un factor relevante para las industrias que demandan mucha mano de obra, a menos que ésta sea sustituida por instalaciones automatizadas que implicarán un mayor costo de capital como se indica en el primer punto.

La reubicación de las fuentes de suministro no es una decisión fácil, si se juzga únicamente desde la perspectiva económica posiblemente no haga sentido, pero si se piensa como una gran oportunidad para transformar las cadenas en la búsqueda de mayor modernidad, mejoras en la calidad, automatización de los procesos, a mejoras en la calidad e incrementos en la flexibilidad, entonces hace sentido realizar la transformación.

Como consecuencia de esta reubicación de las fuentes de suministro, se proyecta que el número de robots en uso en las manufacturas se duplique para el año 2025, esto como una forma de responder al incremento de los costos asociados con la fabricación local.

Algunos de los puntos más relevantes a tomar en cuenta cuando se modifica la fuente de suministro en la búsqueda de reducir los riesgos antes mencionados son:

  • Asegurar la disponibilidad de material en cantidad y calidad adecuada en la nueva fuente de suministro, así como también los recursos logísticos para su adecuado manejo.
  • Un claro entendimiento de las condiciones que se deben de cumplir para terminar la relación con el proveedor actual y la forma en que puede apoyar al nuevo proveedor de acuerdo con las cláusulas contractuales.
  • Evaluar a detalle las diferentes fuentes de suministro identificadas.
  • Hacer claros comparativos de costos basados en el criterio de “costo puesto” para asegurar que se incluyen todos los costos extras como transportes, gastos aduanales, tarifas, seguros, etcétera.
  • Evaluar con clientes actuales de los proveedores potenciales su desempeño y de manera específica la calidad de sus productos.
  • Crear un claro programa de transición para asegurar la continuidad el suministro.
  • Notificar adecuadamente al proveedor saliente para evitar cualquier conflicto legal y disminuir los costos asociados con la transición.
  • Desarrollar un plan para la gestión de los inventarios que cubra cualquier problema potencial durante la transición.

El mundo en general tiene como tarea el reducir la dependencia que se ha construido sobre China en particular y sobre los fabricantes asiáticos en general. Las decisiones deben de ser evaluadas a largo plazo y no sólo como una búsqueda de ahorros inmediatos para compensar ciertas condiciones en el mercado. Las acciones no sólo deben ser tomadas por las empresas, los países deben ver en este movimiento una gran oportunidad para atraer inversiones que les permitan consolidar su posición competitiva.

Pero no hay una información consultar: “Localizing Your Supply Chain, A Cost-Benefit Analysis”, publicado por Oracle.

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